La antiargentinidad boliviana
Hace unas semanas, la directora de una radioemisora boliviana me confesó: “No quiero que Argentina gane porque son muy prepotentes. Pero también admito que el boliviano, en general, es muy envidioso”. Esta sentencia encierra dos verdades incómodas pero innegables. La primera, el inmoderado orgullo nacional del argentino —particularmente del porteño—; la segunda, la soterrada envidia […]