Esa mañana
Andrés Canedo / Bolivia. Mañana fresca en Tartagal. Raro, pues esos lujos no se producen en el infierno. Pero bueno, aquí está y hay que llevar una chamarra ligera. Además, llovizna. Son gotas mínimas, perezosas, que caen suavemente y parecen evaporarse al tocar el cuerpo, porque no lo mojan, ni siquiera el cabello. Y claro, […]