Había una vez la World Wide Web…
Carlos A. Scolari En un cementerio jardín ubicado en pleno centro de Ginebra, en medio de una paz solo alterada por las visitas de los niños de una guardería cercana y los ocasionales lectores, descansa Jorge Luis Borges. Es sugerente que su cuerpo repose a pocos kilómetros del mayor acelerador de partículas creado por la humanidad. Los […]