Confianza, ni en mi camisa
Hace muchos años visité el Museo de la Policía, cuando quedaba todavía en una esquina de la plaza Murillo (Comercio y Ayacucho), y recuerdo, sobre todo, entre muchos objetos curiosos, la camisa baleada de Melgarejo, que parecía confirmar la anécdota que aprendimos de chicos: el dictador habría hecho fusilar a su camisa para significar que […]