La brocha
Amalia Cordero – Cuba
La brocha pintaba, y a la vez, borraba su tiempo.
Era Wetware
Márcia Batista Ramos – Brasil
Cuando el tiempo dejó de ser destino, los embriones fueron congelados, manipulados y vendidos.
Márcia, horrorizada, comprendió que ya no bastaba con escribir el mundo.
Tuvo que bautizar una época.
Juguete
Fabiola Morales Gasca – México
Como un papel arrugado por un niño, el cofre fue impactado contra el poste en una masa de metal doblado sin forma. La carretera solitaria es el único testigo del hombre que agoniza. Entonces el niño, que continúa jugando, arranca sin la menor delicadeza eso que llamamos vida.
Signos en la actualidad
Carmen Nani – Argentina
Todos los signos fueron convocados por el congreso; el más y el menos se cansaron de pedir la palabra, más o menos poco aportaban. Al de pregunta ni lo tuvieron en cuanta; para qué si no había respuestas. Los puntos suspensivos y el porcentaje fueron la vedette: la inflación será de un porcentaje de: puntos suspensivos.
Castillo
Ildko Nassr – Argentina
Las personas que la acompañan en su recorrido hablan un idioma incomprensible para ella. Le indican que suba unas escaleras en ruinas. Ella es obediente y se siente vulnerable tan lejos de casa. El día está muriendo fuera del castillo abandonado y no ve. Sus manos son su guía. Avanza a ciegas. Llegan a una especie de terraza. Son testigos de las últimas hebras de sol. Le sugieren que disfrute el espectáculo más de cerca. Avanza dubitativa y la empujan. Mientras cae logra darse cuenta de que ella es el sacrificio requerido para que las ruinas sigan en pie un año más.