Nadia Alejandra Cruz Tarifa
Los ojos del bebecito miran al horizonte. No entiendo, parece decir. La mano del pediatra protege su cabecita. Tiene pocas horas de nacido, pero su piel está tan arrugada como la de un anciano. Deshidratado, recibe ansioso un soplo que intenta animarlo. Sólo sus ojos vivarachos muestran que sigue vivo. ¿Qué mira? ¿Nos mira? Mira […]