Maurizio Bagatin

“Como cuando le hicieron probar LSD a Fellini, y luego del “experimento” él sostuvo que no necesitaba este vehículo para obtener sus sueños, él era el LSD necesario, con sus millones de sueños, envuelto en su pensar onírico, es su arte hecha para soñar…”.

Hay un hilo lisérgico pero, que teje la trama de esta película – no hablo de ninguna obra maestra, de un llamado CULT o de estas que tienes que ver antes de morirte – Dios existe y vive en Bruselas, una película bien hecha, cine que falta muchas veces en las salas y hoy en DVD; una trama con mucha poesía, haciendo ver el mundo de los mayores cómo es en la realidad, y el mundo de los más pequeños, como lo ven ellos realmente, como es el mundo de los infelices, de los excluidos, de los últimos sobre la tierra. Todo con mucha maestría, con inocencia e simplicidad, todo con mucha poesía.

Una trama ligera, entre Proust y Huxley y otra citaciones muy bién repartidas, una mirada al Terry Gilliam de Brazil y otra a un cierto Buñuel – podría ser él, el director – , una fábula libertaria, hasta anarquista, una Historia que, en estos tiempos tediosos, necesitamos ver, necesitamos oír, necesitaríamos vivir.