Introducción

            Es un placer presentar esta colección de ensayos, un género flexible y, sobre todo, armonioso con la libre expresión del pensamiento. Es durante el ejercicio del criterio –la plena libertad para transmitir cualquier análisis crítico– que el ensayo encuentra a uno de sus mejores vehículos, ya que los esfuerzos vertidos en la reflexión invitan a la posibilidad de articular la investigación científica con el discurso de la opinión pública. Es por eso que a través del ensayo la Ciencia Política puede difundirse de manera más expresiva.

En el siglo XXI, las Ciencias Sociales continúan atravesando por un momento de incertidumbre. No solo están en duda la efectividad científica de sus planteamientos, sino también sus métodos de investigación porque éstos se rebelan como débiles expresiones para cultivar la objetividad. Lo mismo sucede con la Ciencia Política, que en la actualidad es presa de mucho conflicto ideológico y devaluación teórica, en una época donde dominan las campañas políticas y las redes sociales que idealizan afirmaciones sin sustento para movilizar y transmitir análisis falseados.

El ensayo, sin embargo, transmite las ideas de una forma, simultáneamente fuerte y con cierto rigor teórico. De hecho, el ensayo es el mejor escenario para el ejercicio de la duda y la discrepancia, debido a que los diferentes perfiles teóricos en la Ciencia Política coinciden con la exposición sistemática del ensayo como género abierto al análisis multidimensional. Por esta razón, se cumple también una premisa muy importante de la vida: todo es contradicción pero, al mismo tiempo, el choque entre un polo positivo y otro negativo, tranquilamente puede desembocar en una síntesis, una especie de oposición complementaria que facilita el fluir del pensamiento a través del examen de la realidad política.

Los ensayos que ahora se presentan son el resultado de diez años de trabajo en la búsqueda de explicaciones coherentes sobre el sistema político y la sociedad en Bolivia. Esto incluye las múltiples facetas de la democracia y algunos acalorados debates sobre el fenómeno Evo Morales, los escenarios políticos que se abrieron desde su elección en el año 2005, así como el análisis de los resultados del Referéndum del 21 de febrero de 2016 y sus repercusiones.

Los debates en torno a la reelección de Evo generan cansancio y molestia, dejando un sabor amargo que, en gran medida, no es útil, ni para la teoría, ni para la acción política. Es por este motivo que el ensayo de análisis político es la mejor alternativa para no dejarse aplastar por el desánimo respecto a los métodos científicos de comprobación de hipótesis, precisamente cuando surgen altas expectativas de objetividad. El ensayo es un formato compatible con la objetividad, en la medida en que el lenguaje claro demanda una enorme fidelidad con el análisis ecuánime de los fenómenos políticos.

De cualquier manera, la Ciencia Política nunca podría ser absolutamente objetiva, en el sentido neopositivista o racionalista, pues sencillamente tropieza con una situación muy propia de nuestro entorno vital: los actores políticos, los liderazgos y la dinámica de intereses de clase y luchas elitistas, que hacen que los paradigmas teóricos sean siempre insuficientes y muy rudimentarios para comprender la subjetividad de la cultura política, las obsesiones del poder y las contradicciones de una sociedad como la boliviana, intensamente influenciada por la desigualdad y la traición de los principios y las ideologías. Así es el análisis político: un ir y venir que deberá ser aprovechado como viene por teorías deficientes y por el ensayo, como la manera de expresarse para comunicar la reflexión politológica.

El motivo de este libro radica en una idea sencilla: queremos vivir para contarla, expresarnos, pensar, opinar, acertar o equivocarnos. Sin duda, vivir por medio de la palabra y ejercitar el criterio a través del ensayo es una satisfacción especial. Varias posiciones teóricas e ideológicas, con seguridad, son diametralmente opuestas a las de cualquier lector. El ensayo siempre invita a la libertad de expresión, moviendo las cuerdas de un género de análisis versátil y enormemente retador para cultivar las habilidades del lenguaje. Con el ensayo estamos obligados a pensar de manera directa y con tenacidad para cultivar un espacio que no da lugar a la abundancia de demostraciones y evidencias. Tenemos que ser concretos y adiestrar el criterio con una alta dosis de responsabilidad y efectividad.

            Otro argumento a favor del ensayo viene justamente a consecuencia de una irreverencia con la teoría política formal y los métodos de investigación empíricos. El ensayo tiene un valor inagotable: el respeto por la multidisciplinariedad, junto con el reconocimiento de nuestra existencia frágil, contradictoria, inacabada e ideológicamente endeble. Como seres humanos, también somos un ensayo.

Pues bien, estamos aquí con la palabra, convertida en un instrumento que esperamos siempre dominar y comprender. Esta es nuestra única arma que, junto con la argumentación, ayuda en la difícil tarea de explicar la realidad. Los ensayos que siguen nunca tendrán el objetivo de señalar el camino correcto. ¿Cuál es, dónde está? ¿Qué significa tener la verdad? ¿Por qué deberíamos enseñar la ruta acertada cuando nuestra pequeñez existencial obliga a mirarnos como polvo? Por lo tanto, estos ensayos intentarán expresar hipótesis y conjeturas que tranquilamente serán refutadas por la realidad y el peso definitivo de aquello que no sabemos cómo es. Nos aproximamos y descubrimos que nuestra ignorancia es la única certeza.

El análisis político parece habernos llevado a reflexionar sobre los contenidos del diario vivir y sobre los riesgos que nos amenazan para empujarnos hacia diferentes encrucijadas. De nuestro paso momentáneo en un remolino existencial que todavía tratamos de asir, es importante dejar constancia o testimonio por medio del ensayo, entendido como una lucha constante con dimensiones difíciles de abordar. A través de estos ensayos se revela una identidad particular: el lenguaje y la palabra que nos ayudan a entender por qué Bolivia está al borde del abismo y, simultáneamente, en medio de oportunidades inimaginables.

Finalmente, agradezco mucho a los editores por abrir un espacio que posibilitó trazar el camino hacia rumbos plagados de dudas razonables y enriquecimientos mutuos, los cuales harán, no cabe duda, más gustoso este perecedero existir.