La atmósfera de resentidos / Es un suicidio colectivo
“¡El peculio debe asistir y no mandar!” No podíamos caer más bajo, apenas nos conmueve nada y el inherente entusiasmo viviente ha dejado de palpitar en muchas personas, con una búsqueda enfermiza de reclusión y aislamiento. Lo nefasto de todo esto, es haber perdido la alegría de vivir donándose, el aliento por hacer el bien […]