Te he soñado, Ekaterina
Claudio Ferrufino-Coqueugniot Pasaron dos años y más. El reloj giró poniendo una distancia que no existe. O sí. Pero estabas en mi sueño. La vida había tocado tus párpados y labios. No eres inmune aunque quiera preservarte en alcohol, como una coral multicolor, una estatua gigante de soldado soviético, o los sillones que retornaban a […]