Real de Catorce
Maurizio Bagatin Para llegar hay que travesar un túnel, bautizado Ogarrio, casi dos kilómetros y medio de oscuridad alumbrada con esporádicas antorchas a querosén, camino angosto para un solo vehículo a la vez, uno sale y luego otro entra, socavón de esperanza e ilusión, de fuga o de muerte también. Pueblo fantasma y pueblo mágico. […]