Que venga el diablo y elija
Milei no tuvo que llegar a ser presidente de la Argentina para evidenciar que una cosa es cacarear a diestra y siniestra para contentar a la tribuna, y otra muy distinta es manejar los delicados hilos de la política real. El domingo tuvo su primer aterrizaje forzso cuando, lejos de ganar en primera vuelta, fue […]