Terencio en Sarajevo
“Soy humano, nada humano me es ajeno”. Esta sentencia, que el comediante romano Terencio (aprox. 195 a.C.) pone en boca de uno de sus personajes, ha llegado a significar una apelación al reconocimiento de nuestra identidad común y así a la empatía. La idea es que el sufrimiento, la decepción, el dolor, pero también las […]