Hay que hacerse amor, para en humanidad, rehacerse como familia
“La existencia misma es un árbol enraizado que se une desinteresadamente, bajo un tronco común, a la espera de generar una arboleda floreciente como parentela”. Lo único que nos sana es el auténtico cariño vertido en nuestros propios pasos. Necesitamos conjugar con nuestros andares la alegría del abrazo sincero y la mirada acariciadora del acompañamiento. […]