¿Qué le espera al (caro) periodismo impreso?
Recuerdo que, hasta hace unos quince años, mi abuela llegaba a las ocho en punto de la mañana de la misa dominical con llauchas y el periódico del día en manos, y los colocaba en el velador de la habitación donde dormíamos con mi papá. El diario que ponía en la mesita de noche era […]