Secretos
Amalia Cordero – Cuba
En cajones de la abuela encontré retazos de mi infancia y en el fondo la llave que buscaba.
Modelaje
Rubén García García – México
Inmersa en las notas de su violín la araña fue inoculada por el semen de la avispa. Tiempo después, de su vientre saldría una ninfa pepsis modelando su traje en azules y naranjas, para beneplácito de sus padres que aplaudían rabiosamente.
Visitantes
Carmen Nani – Argentina
Fumigó. Hizo poner telas mosquiteras en las ventanas. Colocó trampas por toda la casa. Salía de viaje al día siguiente y no había podido solucionar el problema. Cuando regresó, abrió la puerta con cuidado y se encontró en la cocina con una rata de dos metros que acaba de tragarse dos lauchas y que la miraba con ganas de seguir comiendo.
Párpados de oro
Maria Elena Lorenzin – Argentina
Messi, el mejor jugador del mundo, no pudo resistir la tentación de hacerse un nuevo tatuaje.
Como no le quedaba espacio ni para una estrella más, decidió tatuarse los párpados.
Ahora, cada vez que parpadea, ilumina el mundo con un nuevo brillo.
El retrato
Sara Coca – España
Ninguno de sus descendientes conoce su nombre. Se refieren a él como el retrato. Todos saben que es la imagen de un antepasado desconocido. Ese que heredan: sin nombre, sin vida; de generación en generación como una condena.
A lo largo de los años hubo quienes trataron de deshacerse de él. Lo vendieron como obra de arte, lo regalaron y lo abandonaron en chatarrerías. Pero el retrato siempre vuelve, como un perro con nostalgia de sus dueños. Y ese tataraalgo regresa a contemplarlos como son. Reaparece entre los brazos de amigos que alguna vez vieron el retrato colgado. Entonces también retornan los silencios, los insomnios y las desgracias bajo la atenta mirada del pariente lejano al que pronto descolgarán.