Jorge A. Lizárraga T.

Un poco más de 100 días de operación especial Rusa en Ucrania, y muchas cosas que decir, pensar, creer o imaginar, lo cierto es que todo esto huele mal, y principalmente en términos de decir la verdad.

No es que se desconozca un conflicto armado, la destrucción de infraestructuras la crisis humanitaria o desconocer lo evidente, lo cierto es que el día de ayer en un informativo de alcance nacional y parte de una de las cadenas televisivas más importantes[1], se entrevistó a una docente universitaria de la universidad de Kiev, quien decía que la vida en Kiev es prácticamente normal.

El día de ayer en el mismo informativo, el embajador de ucrania en el Reino de España declaraba que la ayuda ofrecida y concedida por esta ultima en favor de su país, era insuficiente y es más hablaba de que la totalidad del armamento o ayuda ofrecida solo alcanzaba para contrarrestar el ataque ruso por un lapso de 2 horas.

En el mismo informativo de máxima audiencia nacional, un teniente coronel de las fuerzas del Aire declaraba que en el rumbo en que vamos, es muy probable que muy pronto la Federación rusa logre sus objetivos de invasión inicial.

Ahora bien, cuando nos referíamos en pasados artículos a las relaciones internacionales y a la labor de la diplomacia como medio a través del cual se puedan resolver los problemas de los Estados, principalmente en este caso por una invasión y ocupación militar, hablábamos de diplomacia en términos de humanidad y lo explico.

Si se utiliza la diplomacia como medio para alcanzar popularidad dependerá de los objetivos que pretendes que se acompañe, si es para lograr fondos de reestructuración o reconstrucción del país, deberás comenzar a utilizarlos para cumplir con sus fines, pero si lo pretendes para recuperar tu territorio a costa de que se apliquen sanciones, embargos u acciones coercitivas contra tu contrario, lo que se está diciendo en términos de diplomacia política es que no se puede hacer más, salvo se ataque con las mismas fuerzas y eso conllevaría a la destrucción de la humanidad en términos generales.

Ahora bien, durante este tiempo de invasión, lo que más eco se generó, es hacer de ucrania un país mejor[2], tratar de recuperar lo perdido, aplicar sanciones económicas al enemigo para contrarrestar su poderío económico y demostrar una unidad internacional con quien habría vulnerado principios del derecho internacional[3].

En vez de hacer eco de como poder solucionar un problema a tamaño real que provoca una de las peores crisis después de la II Guerra Mundial, y donde una sociedad determinada es la perjudicada pero la humanidad en general se desconcierta sobre sus causas-efectos en realidad.

Creer que podrás con fondos de ayuda, reconstruir o peor recuperar lo ocupado, no es otra cosa que gastar ese mismo dinero para comprar armas y luchar, pero no ser utilizado para fortalecer potenciar las zonas no ocupadas y así demostrar que al menos por humanidad estas atendiendo a tu gente (aun no sea la gente desplazada), me parece un escándalo mundial.

Si hablamos de la diplomacia política internacional y el compromiso de ser aliado de ucrania y a costa de la federación rusa aprobar fondos, ayudas económicas para la reconstrucción del país, debe entenderse de manera clara a nivel internacional, que esos recursos deben ser destinados para un fin determinado y allí es donde debemos aterrizar en el plano humanitario en este caso derecho internacional.

Preguntarnos simplemente si esos recursos son para recuperar territorio ocupado y reconstruir infraestructuras significara armar a tu país (sin mucha fuerza activa militar) pero aun así armarlo[4], o bien aclarar que esos recursos deben significar que protejas, potencies y desarrolles el resto del país para evadir cualquier afrenta invasora y demostrar que esos recursos tienen un fin humanitario para con los connacionales, aun así, sea armar a tu país.

Por el otro lado, si la pretensión es apartar del marco de las relaciones internacionales  a un país invasor imponiendo sanciones sin tener la unanimidad regional, circundante o incluso demográfico y mundial, es actuar sin pensar en los intereses de los Estados y las consecuencias geopolíticas, económicas y comerciales en lo posterior, lo cual podría conducir a una nueva guerra fría, donde el enfrentamiento no sería entre capitalismo y comunismo, sino entre intereses meramente político-económicos y eso si puede conducir a la larga en una autodestrucción de la humanidad.

Evidentemente al margen de lo que refiero, la solución a vivir esa situación de autodestrucción es apretar simultáneamente varios botones y destruir el planeta pensando en que la humanidad no sufría mayores consecuencias y que imprimiendo dinero y viendo fuerza laboral podremos empezar de cero[5].

La diplomacia al margen de retrotraernos sobre su origen pretende encausar distanciamientos entre iguales, con la oportunidad de alcanzar posiciones de interés que no dañen las relaciones entre estos y terceros.

Es tiempo de aclarar cual es el destino de los fondos de ayuda a ucrania, si es para defenderse y para ello armar a su país y gastar para creer que sin ayuda aliada militar podrá recuperar lo que en 100 días conquisto rusia o bien esos recursos deben ser utilizados para la sociedad Ucraniana, repatriando a sus connacionales y asentándolos en las regiones no dominadas y acercarlos al país, potenciar su economía en otras regiones  o finalmente enriquecer a pocos en desmedro de quienes verdaderamente han sufrido la invasión.

Al margen de estos fondos o recursos en forma de concesión, donación o préstamo, lo claro es que no sabemos ciertamente que se está pensando hacer con ucrania, porque los Estados hoy encaran una situación de atención interna, que ante el mínimo descuido puede ocasionar disturbios sociales y aprovechamiento de la cosa pública y quien está en el poder no querrá que ello ocurra.

El decir que Kiev capital de ucrania tomada por unos días por rusia y encontrarse hoy en día en total normalidad, y declarar que la ayuda por valores millonarios en armamento y equipo operación militar no es suficiente y solo dura para dos horas de combate, debe llamarnos poderosamente la atención y preguntarnos que está sucediendo y porque lo están haciendo.

En este rumbo de actuar en las relaciones internacionales contemporáneas, la diplomacia se ha constituido en el recurso por excelencia para atender dialécticas distantes[6], pero no atender el meollo del problema, es algo que no es comprensible en función de las sociedades que sufren una invasión y menos por quienes estamos lejos de la situación y lo que se informa es solo destrucción, armamentos, ocupación y emigración pero nada de información de que lo que está sucediendo en el resto de ucrania y su población, cuando su capital está en plena normalidad y los desplazados fuera de su hogar.

Con este articulo lo que pretendo es reflexionar sobre un aspecto de interés mundial y donde la diplomacia en general por el bien de la humanidad y en este caso en favor de una sociedad como la ucraniana, debe actuar y acabar con la incertidumbre internacional, y antes de aplicar fórmulas mágicas, decir si sobre lo que hay existe o no visos de paz.

Las preguntas que están al aire sobre la operación especial y las relaciones internacionales en general son: ¿A partir de ahora en adelante Rusia deja de ser una sociedad de interés mundial[7]?; los fondos o recursos económicos ofrecidos, comprometidos y concedidos al gobierno ucraniano es para defenderse y recuperar territorio[8]? ¿O es para destinar a contrarrestar que otras zonas del territorio sean atacadas? ¿O deben servir para repatriar a sus refugiados fuera del país? ¿O será para potenciar, desarrollar las zonas no ocupadas y hacer de dicho país un país propio de la Unión Europea? ¿O para qué es o será?b

Lo cierto y evidente es que la humanidad merece de la política mundial la diplomacia de los pueblos que haga que se comprenda mejor las pretensiones de unos y se aclare a todos que se hará con los otros, pero no decir que se hará con el origen del problema o los destinos de unos recursos, más huele a diplomacia de interés egocentristas  e integracionista que quizá lo que conduzca sea a parar posiciones y definir las mismas porque otros actores no involucrados son terceros interesados y no son estos menos en el plano internacional y cuyos intereses con occidente son tan altos como los intereses que tienen con quien hoy se le condena.

Hay mucho que decir, que pensar o creer, lo cierto es que merecemos saber cómo se resolverá el asunto ruso mundial, o bien para mantener la paz y un nuevo orden mundial, o una división mundial en una especie de guerra fría 2.0, disfrazada de diplomacia internacional, sin pensar en la humanidad.


[1] Antena 3

[2] Aprobar su entrada a la OTAN-UE, ser socio regional estratégico

[3] Recogidos en la carta de las NNUU sobre la utilización de armas militares poniendo en riesgo la paz mundial- aunque no sería la primera vez que un Estado miembro del consejo de seguridad se encuentra en una situación de invasión por intereses políticos, económicos, comerciales o geopolíticos.

[4] lo cual significa que ese mismo dinero tendrá que ser devuelto más intereses

[5] Es evidente que nadie querrá empezar o ser quien destruya la humanidad, peor aún iniciar una tercera guerra mundial, lo cierto es que se quiere empezar una nueva realidad apartando del plano internacional a Estados clave para el bien de la humanidad.

[6] En aspectos económicos, políticos, comerciales, geopolíticos

[7] No olvidar que, como miembro del consejo de seguridad, se constituye en un Estado de interés mundial, sin embargo, el gobierno ruso es sancionado a nivel internacional, condenando a su pueblo en general a no poder vivir en libertad internacional y apartándolo de todo acontecimiento de interés mundial, aspecto jamás ocurrido con Estado reconocido alguno, desde la creación de la ONU.

[8] No puede ser otra cosa que, para comprar armas, y luchar, ¿pero para defender territorio no ocupado o para recuperar territorio perdido?