Miguel Sánchez-Ostiz

Esta noche pasada soñé con ese reloj a la inversa del edificio del Senado, en la plaza Murillo de La Paz, idea no estoy seguro de que fuera del canciller masista Choquehuanca, pero lo cierto es hace expresa alusión no al tiempo andino, sino a una ruptura con las tradiciones e ideologías europeas en perjuicio de lo genuinamente andino. La fotografía la saqué hace unos años,  cuando todavía Evo Morales estaba en el poder. El clima político boliviano ha cambiado mucho y no precisamente a mejor. El gobierno habla de «meter bala», a modo de advertencia y de despertador de viejos demonios nacionales en los que ese «meter bala» era lo habitual. El tiempo corre, el coronavirus hace estragos, las elecciones se aplazan una vez y otra… el reloj de la plaza Murillo irá en sentido contrario al nuestro, pero el tiempo de incertidumbre es el mismo.