Carloscar: ¿Por una bancada o por el gobierno?

0
332

Después de 10 años (2005-2015) de hegemonía y dominio masista en la política boliviana, la victoria del 21F de 2016 abrió para la oposición, un proceso de acumulación social y política que desubicó al gobierno. Entre noviembre de 2015 (cuando sale la  Ley de Convocatoria al Referendo Constitucional de 2016) y octubre del 2018 (cuando el TSE convoca a las elecciones primarias) el MAS fue perdiendo, cada día, credibilidad, confianza y adhesión. 

Esta movida magistral desubicó a las plataformas y a los partidos políticos. En las plataformas ciudadanas tuvo impactos diversos. A algunas les costó entender que la acumulación del 21F se había cualificado y había ascendido al ámbito de la disputa del poder, y que había llegado la hora de los partidos políticos más allá de que aún sean vientres de alquiler o no. Otras, en un oportunismo mal concebido, fueron a buscar alianzas con los candidatos. 

Las mejor ubicadas, entendieron que lo de octubre de 2019 no era “otra elección más”, sino una simulación y que las tiranías no convocan a elecciones para perder. Por ello, lanzaron  la consigna “o nos unimos o nos hundimos”. Estaban seguros de que la única forma para sacar al régimen del Palacio era seguir la ruta de la acumulación que había deslegitimizado al gobierno.

Había llegado la hora de que el legado de acumulación del 21F se convierta en alternativa y en poder, y no sólo en una bancada parlamentaria. Entre 2005-2015, la oposición, sumando los dos mejores segundos, obtuvo, en promedio, 56 asambleístas entre senadores y diputados. En votación, en 2005: Tuto y Samuel sumaron 35%, Evo, 53%. El año 2009: Manfred y Samuel, 31%; Evo 64%. En 2014: Samuel y Tuto, 33%; Evo, 61%. Sólo cuando apuntaron a un solo objetivo, el 21F del 2016, la oposición unida, ciudadana y política, logró más del 51%.

Carlos y Oscar (Carloscar) el legado del 21F que han heredado no es para que sólo conformen una bancada de 56 asambleístas. Para esta poquedad que se logró desde en 2005, lo que vienen haciendo, basta y sobra. Con vuestro actual accionar, los del régimen están agradecidos y saltando en una pata de felicidad. Es el escenario ideal porque les permite perpetuarse en el poder.  

El legado del 21F entregado a ustedes es para, unidos, sacar al SSXXI, que está destruyendo todo vestigio de futuro democrático y de desarrollo. Está en sus manos, sentarse y poner, antes del 19 de julio, las bases mínimas de un gran acuerdo que devuelva a la gente, juntos, la esperanza y la certeza de un futuro. Unidad no es rendición sino el instrumento para movilizar a la ciudadanía tras una causa común. Separados, sólo lograrán que la tiranía se legitime. Con la unidad, la hundirán. El tiempo es ahora porque “la unidad no es una opción, es una obligación” (Leo F.).

Ivan Arias Durán es ciudadano de la República de Bolivia.