Una carta desde Kirguizistán
Maurizio Bagatin Cuando estaré ahí me hablarán los ojos de su gente, nada más, y lo sé, hablarán mis ojos. Recordaré lo que hay que recordar, el olvido de los dioses, el olor a lluvia que los poetas llaman petricor, y todas las sonrisas de los niños, la poesía de Leopardi de aquel pastor errabundo. […]