Los trazos recuperados
Andrés Canedo / Bolivia. Además de bella, de sutilmente erótica, era, sobre todo, distinguida. Elegante el rostro, notable el cuerpo no por exacerbaciones somáticas, sino por armonioso. Sus piernas, cruzadas por debajo de la improvisada mesa de conferencias a la que estaba sentada, revelaban una breve porción de muslos que se correspondían con lo que […]