Samanta Schweblin / Pájaros en la boca
El auto de Silvia estaba estacionado frente a la casa, con las balizas puestas. Me quedé parado, pensando en si había alguna posibilidad real de no atender el timbre, pero el partido se escuchaba en toda la casa, así que apagué el televisor y fui a abrir. —Silvia —dije. —Hola —dijo ella, y entró sin […]