Hacia allá vamos todos
No tuve el placer de conocer a mis abuelos —¡ya me imagino cómo hubiera sido!—, pero crecí escuchando a mis abuelas armar, pedazo a pedazo, el rompecabezas de nuestra historia familiar sobre el mantel del comedor; relatos que se tejían en torno a sus catres vetustos pero cargados de valor, al fogón donde siempre hervía […]