Rilke, esa pura contradicción
Hay escritores cuya obra parece alcanzar tan pronto una plenitud que resulta difícil imaginarles un nuevo comienzo. Rainer Maria Rilke fue uno de ellos. Cuando en 1922 concluyó las «Elegías de Duino» y los «Sonetos a Orfeo», parecía que nada esencial quedaba por decir. Sin embargo, los últimos años de su vida revelarían una transformación […]