Cuando sólo queda la esperanza
Mirna Echave Mallea Nadie quiso tocarlo porque creían que tenía coronavirus. Allí, sobre una de las camillas del Hospital Obrero, Javier se retorcía, babeaba y luchaba por respirar, mientras involuntariamente mordía su lengua y sus brazos estirados parecía que se darían vuelta por la tensión y la fuerza. Celia entró y empujó a una de […]