La muestra podrá visitarse en la Fundación Mediterráneo de Alicante y está organizada en colaboración con la Universidad Miguel Hernández.



¿Puede un videojuego hacernos experimentar la arquitectura de un modo diferente? Esta es una de las preguntas que plantea la exposición “Game[in]g Problems: Playtecture”, que se puede visitar desde el 7 de mayo en la Fundación Mediterráneo de Alicante. Un evento que aborda la relación entre el medio videolúdico y el espacio arquitectónico desde una perspectiva tanto artística, como de reflexión crítica y didáctica.
Cuando se analizan los elementos que definen un videojuego, es habitual pensar en su narrativa, diseño de personajes, motor gráfico, sonido, etc. Sin embargo, todos estos aspectos se articulan a través de un pilar fundamental que los cohesiona a todos: su espacio interactivo. Un lugar diseñado para que “suceda” la experiencia de juego; incentivando el entretenimiento, pero también fomentando un discurso, implícito la partida, que se desarrolla mientras interaccionamos con él. A diferencia de otros medios como el cine, la literatura o el cómic, el videojuego no propone un relato cerrado. La persona jugadora no sigue una historia lineal, sino que se enfrenta a un entorno que responde a sus acciones. La experiencia se construye a través del recorrido, de las decisiones y de los desafíos que el propio espacio plantea, convirtiendo lo arquitectónico en un elemento activo y determinante.
Desde esta perspectiva, la exposición pretende pone en valor la estrecha relación entre el diseño de videojuegos y la arquitectura. Exponiendo, primeramente, cómo el videojuego ha explorado esta conexión tanto desde un enfoque constructivo como desde una dimensión estética que reinterpreta el mundo que habitamos. Ejemplos de ello son las primeras representaciones de ruinas o pirámides en títulos como “Pyramid” o “Bomb Jack”, que ya proponían distintas formas de recorrer espacios pixelados. Frente a estas primeras aproximaciones, producciones más recientes como las sagas de “Assassin’s Creed” o “Red Dead Redemption” han desarrollado entornos de gran complejidad que, del mismo modo, nos invitan a llevar a cabo una exploración “hiperdetallada” e inmersiva. Pero al margen de la representación fiel, muchos videojuegos han ido un paso más allá, proponiendo arquitecturas imposibles, perspectivas alteradas o espacios liminales que desafían las leyes físicas. Estas propuestas convierten al medio en un laboratorio donde experimentar con nuevas formas de concebir y habitar el espacio.
En este contexto, los miembros del Grupo de Investigación MASSIVA, integrado en el Centro de Investigación en Artes (CíA) de la Universidad Miguel Hernández, junto con estudiantes del Grado en Comunicación Audiovisual, han desarrollado este proyecto expositivo de carácter divulgativo, sin renunciar a los elementos propios de la experimentación plástica mediante las nuevas tecnologías. En la sala podremos visitar piezas que reinterpretan los espacios emblemáticos de la ciudad de Alicante a través de la tecnología lúdica. Así como una panorámica cronológica y audiovisual de hitos clave cimentados sobre videojuegos internacionales que abordan aspectos vinculados al espacio de juego. Junto a otras piezas que, desde técnicas como el mapping o el píxel art, expanden esta temática al ámbito del diseño de personajes o a las representaciones de los paisajes del mundo a través de los videojuegos.
Se trata de la quinta edición del proyecto “Game[in]g Problems”, que cada año explora la relación entre los videojuegos, entendidos como una manifestación cultural y un medio para abordar determinadas controversias sociales. Como, por ejemplo, la representación del colectivo LGTBIQ+ en su segunda edición (“Game[in]g Problems: Queerplay”, Centre Cultural L’Escorxador, 2023), la inclusión de drogas y fármacos en la tercera (“Game[in]g Problems: Drugstore”, Centro Cultural Las Cigarreras, 2024), o el tratamiento del pasado histórico en la cuarta (“Game[in]g Problems: Historytelling”, MAHE – Museo Arqueológico y de Historia de Elche, 2025).
Una nueva ocasión, en definitiva, para aproximarnos a esta propuesta inmersiva que, sin eludir la profundidad y rigor que adquiere este proyecto de investigación crecido en la Universidad Miguel Hernández, promete una experiencia estimulante y enriquecedora para cualquier visitante que se acerque a la sala de exposiciones de la Fundación Mediterráneo de Alicante (Avenida del Dr. Gadea, 1) desde el 7 de mayo hasta el 7 de julio de 2026.