Ella y el mundo
Andrés Canedo En esta ciudad multitudinaria, solía esperarla en un café, viéndola, adivinándola desde detrás de los cristales, aun antes de poder verla realmente, entre el amontonamiento de rostros avanzando. Era mágico: yo podía ver, con nitidez, su rostro maravilloso, su cuerpo flexible y bello como el de una bailarina encendiendo el aire, sus pies […]