Existimos tan poco
Márcia Batista Ramos Segundo año de peste: cada vez que suena el teléfono por la noche, se estruja el alma… Será mejor que los teléfonos no suenen por la noche y los enfermos se recuperen durante la noche, y respiren mejor con la luz de la luna. Al final, siempre faltan cosas para decirse y […]