El ladrón de las pequeñas cosas
Rafael Narbona -Esto es insoportable –farfulló el padre Bosco-. Me duele todo: las piernas, los brazos, las posaderas. ¿Cómo alguien puede decir que esto es sano? El padre Bosco pedaleaba, observando el reloj, impaciente por llegar a esa media hora diaria que el padre Juan le había recomendado, asegurándole que era el ejercicio idóneo para […]