La casa de Nariño y su desacreditado anfitrión
Hay que partir de una premisa que en política debería ser fundamental: el pueblo no es infalible y más bien tiene periodos de atontamiento en que los políticos aprovechan para prometer, por medio de una execrable habilidad, el cielo y las estrellas a cambio del voto de la gente. Esa ilusión termina cuando “los salvadores” […]