Oscar Seidel Morales
La novela El dulce olor de Puerto Perla, emplea un amplio repertorio de Figuras Literarias para reconstruir la Oralidad, la Mitología y la Realidad social del Pacífico colombiano.
Utiliza el Realismo Mágico y Elementos Míticos para la narración de hechos cotidianos que combinan con el Mito y la Fantasía como son los ancestros, las ánimas que deambulan por las noches, y el origen mítico de los pobladores (como los pargos rojos que generan las islas del archipiélago) y que constituyen Aliteraciones de lo fantástico en la realidad reminiscente del Realismo Mágico de autores como García Márquez.
La novela El dulce olor de Puerto Perla constituye un claro ejemplo de la intersección entre Realismo Mágico y Mitología local del Pacífico colombiano, integrando lo cotidiano con lo extraordinario de manera natural y armónica.
a. Contexto de Realismo Mágico
El Realismo Mágico, según la tradición latinoamericana (Uslar Pietri, García Márquez, Rulfo), consiste en la narración de fenómenos insólitos como parte de la vida cotidiana, donde los perso-najes aceptan lo extraordinario sin extrañarse y la narración mantiene la verosimilitud de lo real.
En este sentido, el autor bebe directamente de: Juan Rulfo, por la voz de los muertos que inter-vienen en la historia. En la novela personajes como Ñoca, Magín y Merejo hablan después de fallecidos.
Se nutre de Gabriel García Márquez, en la construcción de un pueblo donde lo insólito se presenta con naturalidad, integrando experiencias colectivas y relatos orales.
Referencias implícitas del Realismo Mágico en la obra son extraordinario como cotidiano los personajes sin asombro, simbolismo social, y los Mitos locales del Rajamuerto, las ánimas, y leyendas del Pacífico.
Esta novela teje una narrativa de Realismo Mágico enriquecida por la mitología y la oralidad de la región del Pacífico colombiano, logrando una fusión de lo real y lo fabuloso que refleja la esencia cultural y social del territorio.
b. Elementos Míticos y Fantásticos
El autor incorpora mitos y leyendas del Pacífico colombiano dentro de un marco realista, dando lugar a un ambiente mágico y sugestivo:
c. Tradición oral y mitos locales:
Historias transmitidas de generación en generación moldean la narrativa y su percepción del entorno. Estos relatos entrelazan animales, fenómenos naturales y sobreviven en la vida cotidiana de Puerto Perla.
d. Elementos sobrenaturales y fantásticos
La narración también incluye ánimas que deambulan por las calles por la noche, contribuyendo a un ambiente irreal y misterioso que combina lo cotidiano con lo espectral.
Otros personajes y episodios, como el Rajamuertos que tiene anestesiado el olfato de tanto convivir con cadáveres, aportan un carácter fantástico al relato, creando un microcosmos donde la corrupción, los olores y la muerte adquieren dimensiones casi simbólicas o míticas
Este uso de Personajes y Elementos fantásticos se integra al estilo minimalista y narrativo del autor, donde la economía de la palabra y la oralidad reproducen la tradición afro-colombiana y la memoria histórica de Tumaco, mezclando la realidad social con lo sobrenatural para acentuar la Metáfora del Mal Olor que impregna Puerto Perla, El Rajamuertos, hombre con el olfato insensible por convivir con los muertos, representa la expe-riencia con lo sobrenatural y la muerte. Las Ánimas deambulan por las calles: aparecen esporádi-camente, sin que los habitantes muestren sorpresa, reforzando la aceptación del elemento mágico.
En la novela “El dulce olor de Puerto Perla”, los elementos sobrenaturales se entrelazan con la realidad social y política del Pacífico colombiano para reforzarla atmósfera de misterio, decaden-cia y fatalidad que impregna la historia.
A continuación se detallan los principales Elementos:
1. El Rajamuertos:
Personaje central que no percibe el hedor que atormenta a todos los demás habitantes del pueblo. Su sentido del olfato está anestesiado por años de convivencia con muertos y su labor como encargado de autopsias y enterramientos.
Representa un límite entre lo real y lo sobrenatural al interactuar con cadáveres y con la «presencia de la muerte» de manera que los demás no pueden soportar.
Estas referencias evidencian cómo el autor mezcla lo sobrenatural con la oralidad y la crítica social para construir un relato de fuerte carga simbólica y mágica.
En la novela El dulce olor de Puerto Perla, el Rajamuertos es un personaje singular cuya exis-tencia y percepción del mundo constituyen un eje simbólico central dentro de la obra.
Caracterización y el significado:
- Caracterización del Rajamuertos
Es el único habitante que no percibe el hedor que domina Puerto Perla. Este mal olor afecta a todos los vecinos, generando rechazo social y el eventual abandono del pueblo
Su resistencia olfativa se explica porque ha tenido el olfato anestesiado tras años de convivir con los muertos, ya que su labor consistía en realizar autopsias, y entierros de las víctimas de la vio-lencia política y del narcotráfico, además de gestionar su propio cementerio dentro del municipio.
Se conecta con lo sobrenatural y ritualístico, ya que entabla vínculos con las ánimas de los difun-tos y es testigo de los ritos de Santería practicados por los pueblos afrodescendientes.
1.2 Simbolismo del personaje
El Rajamuertos encarna múltiples planos simbólicos:
a) Conexión con la muerte y la memoria
Representa la mediación entre los vivos y los muertos, entre el pueblo y su historia de violencia, corrupción y descomposición social.
Su contacto constante con la muerte lo hace inmune a los efectos del hedor, Metáfora de la familiaridad con la decadencia moral y social, al mismo tiempo que simboliza la resistencia frente a la corrupción y la indiferencia institucional.
b) Crítica social y política
El mal olor que afecta a Puerto Perla refleja la corrupción política, la violencia partidista, y el abandono institucional ante el narcotráfico.
El Rajamuertos, al permanecer impasible frente a esta pestilencia, pone en evidencia la incapaci-dad o ceguera de los ciudadanos y autoridades frente a la decadencia moral, funcionando como un espejo simbólico de la consciencia más profunda de la comunidad.
c) Figura de límite entre lo físico y lo espiritual.
Su rol al enterrar cadáveres y convivir con las ánimas construye un puente entre lo tangible y lo sobrenatural, reforzando la dimensión mágica del Realismo en la narrativa.
Representa el conocimiento oculto, la memoria histórica de la violencia y la resistencia del pue-blo afrocolombiano frente a la adversidad.
d) Metáfora de la resiliencia.
Aunque la peste del olor obliga al abandono del pueblo, el Rajamuertos sobrevive a la hedentina; su inmunidad puede leerse como símbolo de resiliencia y adaptación frente a la adversidad, así como la persistencia de un conocimiento ancestral ante la destrucción de la comunidad.
1.3 Conexión con la estructura narrativa y estilo.
La figura del Rajamuertos se inserta en un universo minimalista y oral, propio de su autor, donde la economía del lenguaje refuerza la intensidad simbólica.
Su existencia permite al autor mezclar Crítica social, Humor macabro y Realismo fantástico, generando un personaje que es a la vez testigo y Metáfora de la corrupción, la violencia y la des-composición ambiental en Puerto Perla.
2. Ánimas que deambulan por las calles:
Durante las noches, el narrador menciona que los espíritus recorren Puerto Perla, creando un ambiente espectral y de alerta constante.
Este elemento refuerza la sensación de abandono y desolación del pueblo, donde la corrupción y la violencia han hecho que las calles queden desiertas.
3. Santería y rituales afrocolombianos.
Personajes como Merejo, la Ñoca y Magín, participan de prácticas de la Santería que incluyen comunicación con los muertos y rituales de protección y memoria.
La Narrativa describe al menos un Alabao como ceremonia para el cuidado de los difuntos, mezclando creencias ancestrales con la experiencia de lo sobrenatural.
La Santería se convierte en un conducto para entender las interacciones entre los vivos y los muertos, fusionando lo cotidiano con lo mágico.
4. Hechicería y mitos locales:
Algunos personajes atribuyen fenómenos del mal olor y desgracias a reapariciones de personas fallecidas o deformadas, como La Ñoca o Merejo, generando un halo de Leyenda. Se combinan relatos orales y memoria histórica con narraciones fantásticas, dando cuerpo a un microcosmos en el que lo sobrenatural explica lo inexplicable.
5. Fusión de lo sobrenatural con la metáfora social:
Lo paranormal no tiene únicamente un carácter terrorífico o folclórico; sirve para reflejar el impacto de la corrupción, la violencia y la decadencia social.
Por ejemplo, el hedor que obliga a los habitantes a abandonar Puerto Perla tiene tanto un origen físico (enfermedades y degradación) como simbólico: la presencia de los muertos y de actos injustos sobrevive en el aire, lo que dota a la Narrativa de un componente casi místico.
Conclusiones sobre el Realismo Mágico narrado:
—Combina oralidad, realismo social, mitología regional y recursos poéticos para dotar a El dulce olor de Puerto Perla de un lenguaje que oscila entre los géneros Lírico, Mítico y Documental, dando cuenta de la atmósfera multisensorial y la memoria histórica de la costa del Pacífico.
—Utiliza una mezcla de Metáfora, Oralidad, Economía del Lenguaje, Realismo Mágico, Hipérbole, Antítesis y Símiles para construir una narrativa que mezcla lo sensorial con lo simbólico, logrando que El dulce olor de Puerto Perla sea una obra que refleja tanto la riqueza cultural del Pacífico colombiano como las tensiones sociales y éticas de sus comunidades.
—Convierte el olor en Metáfora Central de su novela en un vector simbólico que representa corrupción, injusticia, violencia y decadencia ética. Al impregnar cada rincón de Puerto Perla con esta experiencia sensorial, el autor obliga al lector a percibir la corrupción de manera física y emocional, estableciendo un paralelismo entre el mundo de la ficción y la realidad social, no solo colombiana sino universal.
—El Rajamuertos funciona como una Metáfora Multidimensional ya que es testigo de la corrup-ción, mediador entre vivos y muertos, símbolo de resistencia frente al hedor físico y moral, y vehículo para conectar la experiencia afrocolombiana con elementos rituales y espirituales.
—La novela, se sitúa en el ámbito del Pacífico colombiano, específicamente en un puerto que refleja la historia, cultura y mito de Tumaco, también llamado “La Perla del Pacífico”.
—En El dulce olor de Puerto Perla, los elementos sobrenaturales funcionan como amplificado-res de la tragedia real: los espíritus, los personajes vinculados con la muerte y los Ritos de Santería crean un ambiente en que lo Fantástico y lo Simbólico reflejan la crisis moral, social y ambiental del pueblo.
—La novela integra catástrofes como incendios y tsunamis, así como elementos de violencia social, corrupción y pandemia, que se presentan con un aura de predestinación mítico-simbólica.
El autor proyecta lo fantástico sobre situaciones realistas para generar Efecto de Extrañamiento Sutil: El mal olor que invade Puerto Perla funciona como Metáfora de la corrupción, la violencia y la decadencia social; se percibe como tangible y al mismo tiempo surrealista.
—La Historia está Estructurada de manera Cíclica, con Personajes y Eventos que se repiten, reforzando un tiempo narrativo no lineal, característico del Realismo Mágico.
—La Ambientación del pueblo y el uso de la oralidad contribuyen a crear un territorio literario donde lo mágico es parte de la realidad sociocultural.
—El Epígrafe tomado de la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo conecta la soledad y abandono del pueblo ficticio con la realidad mágica y fatalista que orienta la narrativa:
-“No, yo preguntaba por el pueblo, que se ve tan solo, como si estuviera abandonado. Parece que no habitara nadie
-“No es que lo parezca. Así es. Aquí no vive nadie”-
La referencia a obras como La Náusea de Sartre y La Peste de Camus introduce consciencia social y existencial, aplicando Realismo Mágico como vehículo de crítica moral y política en la obra El dulce olor de Puerto Perla de Oscar Seidel