Angélica Guzmán Reque
La poesía, en general se denomina género lírico, nombre que fue tomado del instrumento musical de la lira, con el que acompañaba el canto o la oda, que es lo mismo que canción. En tiempos antiguos los temas de preferencia eran la religión, las alabanzas de los dioses, súplicas, exhortaciones para seguir la vida virtuosa, los montes, los valles y otros lugares donde vivían, conflictos del corazón, dudas, juegos públicos, etc.
Grandes y eximios poetas han definido la poesía como una unión misteriosa de palabras, la memoria secreta del alma, o una corriente eléctrica que sacude las entrañas del espíritu. Más que una estructura, la ven como el arte de la palabra que transforma lo cotidiano en un estado de sueño, belleza y emoción, convirtiendo al lector en alguien extasiado ante la emoción manifestada.
Pienso que, hay tantas definiciones como poetas hay en el mundo, cada uno siente lo mismo, pero lo hace desde su forma de vida, desde su entorno, porque hay conceptos que no pueden encasillarse, los poetas, como todo ser humano siente la profundidad del amor, como también, del rencor, pero cada uno lo hace desde su actitud de vida. A través del tiempo y los años, han sido muchos los conceptos vertidos, y, todos tienen el hilo conductor del sentimiento y la emotividad que los acoge, en momentos determinados de la llamada inspiración, cuando se hace presente el hada que susurra y Clío se apersona.
Quiero manifestar la definición de poetas del mundo y que me llevan a la significación interpretativa de la misma, por supuesto no son todos, tampoco son los más importantes, solo aquellos que llamaron mi atención y son particularmente importantes desde mi visión de lectora.
Puedo descubrir que, no hay una definición global, sobre qué es la poesía. Donde no hay una única verdad sobre qué puede ser o cómo debe ser este arte, pude encontrar algunas definiciones interesantes, sin embargo, los más grandes autores, suelen tener una visión diferente o un concepto esclarecedor sobre la poesía. Esto no lo hace superior al que podamos tener nosotros, pero vale la pena conocer sus conceptos sobre la poesía. Por ello en esta ocasión traigo algunos conceptos sobre lo que es la poesía, de escritores diferentes.
Aquí algunas definiciones célebres:
Federico García Lorca: «La poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supo que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio«. Es el misterio que asoma cuando esas palabras rebuscadas en el alma misma se apoderan del sentimiento y bullen por expresar palabras que van derechas al corazón de las personas que leen esos términos de amor por el mundo y la libertad de ser. Los versos de Lorca están unidas en la inspiración popular y la innovación vanguardista, García Lorca estuvo marcado por el sentimiento trágico que recorre su poesía, cuando expresa: Y SOBRE UN LIBRO DE VERSOS: Dejaría en el libro /Esté toda mi alma. / Este libro que ha visto / Conmigo los paisajes / Y vivido horas santas. / ¡Qué pena de los libros / Que nos llenan las manos / De rosas y de estrellas / Que se esfuman y pasan! / ¡Qué tristeza tan honda / Es mirar los retablos / De dolores y penas / Que un corazón levanta!
Jorge Luis Borges: «La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro». Aquel descubrimientoque devela toda vez que abrimos las páginas de un libro y encontras palabras y expresiones que son el alma del sentir de quien las escribió y, no importa de dónde procedan porque siempre será un ser humano que piensa y siente y que vive las mismas situaciones que vivimos y soñamos todos.
Paul Valéry: Para él, “la poesía no es solo sentir el estado poético, sino el arte de «crearlo en los otros», convirtiendo al lector en un «inspirado».
Todos coinciden en que la poesía no emerge de un alma en particular porque siempre estará presente el otro ser, aquel que le despierta la sensibilidad para que, el poeta, lo trasforme en hermosas y sentidas expresiones.
Gustavo Adolfo Bécquer: Creo que lo expresa en el verso que se ha hecho universal: «¿Qué es poesía? […] Poesía… eres tú», define la poesía como la esencia misma de la emoción y la belleza contenida en el otro. Nos trasmitió esa sabiduría de que, sin el otro, sin la otra persona no puede haber poesía porque sólo se puede sentir con los demás, en la unidad y la amistad con el otro, quien nos ayuda a sentir y hace latir el corazón.
Antonio Machado: “Es como la palabra esencial: inquietud, angustia, temor, resignación, esperanza, impaciencia contada con signos del tiempo y revelaciones del ser en la conciencia humana”. Es todo eso y muchísimo más porque la poesía indaga, no el intelecto, sino la sensibilidad humana, aquellas actitudes que nos acompañan frente a la vida misma, Machado se deleitaba con el paisaje de su tierra y le cantó versos de belleza singular, pero mucho más de su amor por su visión de amante de lo suyo.
Pedro Salinas: “La poesía es encontrar la esencia de la realidad, descubriendo el tiempo y sus interrogantes” El tiempo, ese elemento que lo creemos palpable, sin embargo es lo más etéreo, no lo tenemos entre las manos, solo nos llega su transcurrir, el día y la noche, el transcurrir de las horas, pero son parte inquietante de todos nosotros y la poesía siempre atenta a esos aconteceres plasma en el alma del poeta para que pueda expresarlo mejor y guardarlo en la historia, como un acceso a la realidad, a la esencia de las cosas y las experiencias vitales. Para él la autenticidad, la belleza y el ingenio son valores que debe conservar toda poesía.
Podría seguir enumerando, pero me detengo y quiero, en esta oportunidad rendir homenaje a tres poetas americanos, tres Premios Nóbel en la poesía. Ellos son Gabriela Mistral, Pablos Neruda y Octavio Paz.
Debemos recordar que El Premio Nobel se otorga por el conjunto de la obra del autor, no por un libro, cuento o poema específico. Al anunciar el premio, el Comité Nobel suele citar uno o más libros del autor como representativos, pero esto no significa que el premio se otorgue por esas obras en particular.
Gabriela Mistral
Poeta chilena, su nombre era Lucila Godoy de Alcayaga, más conocida como Gabriela Mistral, fue la primera mujer en recibir el premio Nobel de Literatura en 1945.
Sus poemas exploran temas profundamente humanos, como la espiritualidad, el desamor, la muerte y la infancia. Se dice que no solo se ocupaba de la poesía, sino que transformó vidas en América Latina y en otros lugares del mundo en su tarea en la defensa de los derechos, la educación y la diplomacia.
Mistral fue la voz de los sin voz a través de la poesía, se conservan numerosos artículos periodísticos, sus cartas y charlas y su accionar como representante de su país en organizaciones internacionales, en su expresión: “la preocupación del futuro latinoamericano, de sus pueblos y su formas de vida, particular de los pueblos indígenas”, quiso hacer realidad, quizá conoció a fondo porque fue profesora rural en su ciudad natal. Título que lo adquirió estudiando por cuenta propia para aprobar el examen y poder trabajar en diferentes zonas rurales. Fue cuando envió sendas cartas a los periódicos, siempre en defensa de los derechos de las mujeres a la educación y sus limitaciones, de los niños, los pobres de su comunidad.
En su primer trabajo literario “Sonetos de la Muerte” que ganara un primer premio, aborda temas, generalmente contrapuestos como el amor y los celos, la vida y la muerte, y los sueños y la verdad.
Toda su producción ha sido catalogada, como las voces líricas que representan los distintos aspectos de su propia personalidad y han sido entendidas, tanto por la crítica, como por su lectores como voces autobiográficas de una mujer cuya vida estuvo marcada por una intensa conciencia del mundo y del destino. Falleció un 10 de enero de 1957 a la edad de 67 años. Uno de sus poemas dice:
La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde
Me ha arrojado la mar en su ola de salmuera.
La tierra a la que vine no tiene primavera:
Tiene su noche larga que cual madre me esconde.
La niebla se espesa, eterna, para que pueda olvidar dónde
El mar me ha arrojado en su ola de agua salada.
La tierra a la que he venido no conoce manantiales:
Tiene su larga noche que como una madre me esconde.
Otro de sus poemas de profundo amor por la naturaleza dice:
¿Adónde iremos para tejer el círculo?
¿Bajamos a la playa?
El mar danzará en mil olas.
para que nos hiciera una corona de azahar.
¿Vamos a donde terminan las colinas?
Las montañas van a responder,
como si cada piedra del mundo
Empezaran a cantar y a bailar.
Mejor aún, vayamos al bosque:
La voz se entrelazará con la voz,
canciones de niños, canciones de pájaros
¡Encuentro y besos en la brisa!
Haciendo la vuelta, la vuelta sin fin,
Iremos al bosque a tejer la corona,
y tejerlo dondequiera que las colinas desciendan
y a lo largo de las playas de todos los mares.
Pablo Neruda
Neruda recibió el Premio Nobel el año de 1971, que la crítica expresa: “por una poesía que, pose fuerza elemental, dando vida al destino y los sueños de un continente”
Neruda estuvo muy influenciado por los versos de Walt Whitman. Para él: “La poesía es parte del amor, algo íntimo, más recogido; es una comunicación secreta e intransferible con partes del alma del poeta y del que está leyendo».
Su producción literaria, desde la voz de la crítica, es un símbolo cultural como autor fundamental de la lengua castellana, se destacó no solo por su estética literaria, sino también por su profundo compromiso con las luchas sociales y el pensamiento latinoamericano en su captura de la esencia de la vida y la naturaleza. Sus principales obras son: Veinte poema de amor y una canción desesperada, Residencia en la tierra, Canto general y muchas otras obras.
Se dice que la Academia Sueca del Nobel tuvo reparos con él, sobre todo por sus poema dedicados a Stalin, sin embargo prevaleció la calidad excepcional de su producción literaria.
Nacido en la localidad del Parral Chile en 1904, su nombre era Ricardo Neptalí Reyes Basoalto, más conocido como Pablo Neruda. Falleció en 1973, fallecimiento que no ha sido esclarecido, se dice que murió envenenado. Sus años de vida estuvieron marcados por una profunda creatividad literaria que lo hicieron célebre en el mundo hispanoamericano porque sus poemas se leen en el mundo entero. Galardonado en muchas oportunidades por poemas de calidad que se dice publicó desde sus 14 años. En uno de sus primeros poemas dice:
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
Es un poema que trata del recuerdo del amor, un amor que, posiblemente, no sea correspondido. Se puede seguir amando a pesar del tiempo y la distancia, se puede estar enamorado sin ver, sólo con los recuerdos y la esperanza. Es la fuerza del corazón.
Sin embargo el poema que mejor me conmueve es el poema quince que, entre algunos de sus versos dice:
ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Octavio Paz: para él: «La poesía es la memoria de los pueblos, y la parte secreta del alma de cada uno». Esa memoria que está guardada en el gran tesoro de las palabras que dictan la poesía y el secreto que cada uno lleva consigo y es parte del florecimiento de la afectividad que jamás cambió y vive en el espíritu de quien sabe amar y florecer. Para este gran poeta, la poesía es mediación por la gracia suya, por el tiempo original, que es padre del tiempo. Para él la sucesión de hechos se convierten en presente puro, es un manantial que se alimenta sí mismo y, luego lo trasmite el ser humano, decía que el poeta crea imágenes, poemas y el poema hace al lector imagen y poema.
Octavio Paz nació en 1914 dentro de una familia de escritores y revolucionarios. Aspecto clave que marcó su vida en la calidad artística y política, desde muy temprana edad. De él se dice que desde sus primeros poemas quedó sellado los tópicos del amor, la condición humana y la lucha social.
Su carrera literaria tiene dos grandes ejes: la poesía y el ensayo. En poesía es considerado uno de los mejores poetas de todos los tiempos. Sus poemas contienen una función social y una visión crítica del contexto en que se desarrolló. Él mismo expresaba que “La actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior.” Nada más cierto porque sus poemas, como sus ensayos tienen ese tinte social de amor y defensa de la liberación humana
Su producción literaria es prolífica, tiene en su haber alrededor de 23 libros de poesía y 36 de ensayos, por lo que no es sencillo elegir sus textos fundamentales. En poesía su obra que llamó la atención fue El arco y la lira. Para la crítica La lectura de este libro da una noción clara de su propia cosmovisión, así como la forma en que gestó la poesía, después de su publicación. Uno de sus lectores expresa: “La experiencia puede adoptar ésta u otra forma, pero es siempre ir más allá de sí, un romper los muros temporales, para ser otro. Revive la situación de los grandes héroes épicos: Héctor, Odieso, Arjuna. El poema es meditación: el tiempo original, padre de los tiempos, encarna en un instante. Su lectura es una verdadera creación poética”
Entre los elementos de la naturaleza que evoca con pasión están los árboles, viento y río en armonía. Los grandes temas de la pasión humana como la pareja y la presencia amorosa como un “cuerpo de luz”, el peregrinaje del ser humano, la mujer y su símbolo, el tiempo, la historia, el ciclo vital.
Octavio Paz mantuvo una enorme atracción por la naturaleza, es especial por los árboles, cuya condición vital la comparaba con la poesía. En: Los árboles y la poesía, expresa:
“Los árboles hacen respirable a la vida, en el sentido físico, pero también en el sentido espiritual. Y creo que la poesía, como los árboles, también hace eso, purifica el lenguaje da un poco de oxígeno al lenguaje, hace que podamos hablar de un modo mejor, más profundo y lúcido. La poesía y los árboles tienen una cualidad única: saben arder”
Uno de sus poemas: Niña, donde la palabra se revela como dadora de vida, renovadora del aire, cuando es puesta en la boca de un ser inocente, germinal y amoroso.
Nombras el árbol, niña.
Y el árbol crece, lento,
alto deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.
Nombras el cielo, niña.
Y las nubes pelean con el viento
y el espacio se vuelve
un transparente campo de batalla.
Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
brilla en las hojas, habla entre las piedras
y en húmedos vapores nos convierte.
No dices nada, niña.
Y la ola amarilla,
la marea de sol,
en su cresta nos alza,
en los cuatro horizontes nos dispersa
y nos devuelve, intactos,
en el centro del día, a ser nosotros.
El gran poeta Walt Whitman nos dejó una verdad: “No dejes de creer que las palabras y las poesías si pueden cambiar el mundo”
Angélica Guzmán Reque
La poesía, en general se denomina género lírico, nombre que fue tomado del instrumento musical de la lira, con el que acompañaba el canto o la oda, que es lo mismo que canción. En tiempos antiguos los temas de preferencia eran la religión, las alabanzas de los dioses, súplicas, exhortaciones para seguir la vida virtuosa, los montes, los valles y otros lugares donde vivían, conflictos del corazón, dudas, juegos públicos, etc.
Grandes y eximios poetas han definido la poesía como una unión misteriosa de palabras, la memoria secreta del alma, o una corriente eléctrica que sacude las entrañas del espíritu. Más que una estructura, la ven como el arte de la palabra que transforma lo cotidiano en un estado de sueño, belleza y emoción, convirtiendo al lector en alguien extasiado ante la emoción manifestada.
Pienso que, hay tantas definiciones como poetas hay en el mundo, cada uno siente lo mismo, pero lo hace desde su forma de vida, desde su entorno, porque hay conceptos que no pueden encasillarse, los poetas, como todo ser humano siente la profundidad del amor, como también, del rencor, pero cada uno lo hace desde su actitud de vida. A través del tiempo y los años, han sido muchos los conceptos vertidos, y, todos tienen el hilo conductor del sentimiento y la emotividad que los acoge, en momentos determinados de la llamada inspiración, cuando se hace presente el hada que susurra y Clío se apersona.
Quiero manifestar la definición de poetas del mundo y que me llevan a la significación interpretativa de la misma, por supuesto no son todos, tampoco son los más importantes, solo aquellos que llamaron mi atención y son particularmente importantes desde mi visión de lectora.
Puedo descubrir que, no hay una definición global, sobre qué es la poesía. Donde no hay una única verdad sobre qué puede ser o cómo debe ser este arte, pude encontrar algunas definiciones interesantes, sin embargo, los más grandes autores, suelen tener una visión diferente o un concepto esclarecedor sobre la poesía. Esto no lo hace superior al que podamos tener nosotros, pero vale la pena conocer sus conceptos sobre la poesía. Por ello en esta ocasión traigo algunos conceptos sobre lo que es la poesía, de escritores diferentes.
Aquí algunas definiciones célebres:
Federico García Lorca: «La poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supo que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio«. Es el misterio que asoma cuando esas palabras rebuscadas en el alma misma se apoderan del sentimiento y bullen por expresar palabras que van derechas al corazón de las personas que leen esos términos de amor por el mundo y la libertad de ser. Los versos de Lorca están unidas en la inspiración popular y la innovación vanguardista, García Lorca estuvo marcado por el sentimiento trágico que recorre su poesía, cuando expresa: Y SOBRE UN LIBRO DE VERSOS: Dejaría en el libro /Esté toda mi alma. / Este libro que ha visto / Conmigo los paisajes / Y vivido horas santas. / ¡Qué pena de los libros / Que nos llenan las manos / De rosas y de estrellas / Que se esfuman y pasan! / ¡Qué tristeza tan honda / Es mirar los retablos / De dolores y penas / Que un corazón levanta!
Jorge Luis Borges: «La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro». Aquel descubrimientoque devela toda vez que abrimos las páginas de un libro y encontras palabras y expresiones que son el alma del sentir de quien las escribió y, no importa de dónde procedan porque siempre será un ser humano que piensa y siente y que vive las mismas situaciones que vivimos y soñamos todos.
Paul Valéry: Para él, “la poesía no es solo sentir el estado poético, sino el arte de «crearlo en los otros», convirtiendo al lector en un «inspirado».
Todos coinciden en que la poesía no emerge de un alma en particular porque siempre estará presente el otro ser, aquel que le despierta la sensibilidad para que, el poeta, lo trasforme en hermosas y sentidas expresiones.
Gustavo Adolfo Bécquer: Creo que lo expresa en el verso que se ha hecho universal: «¿Qué es poesía? […] Poesía… eres tú», define la poesía como la esencia misma de la emoción y la belleza contenida en el otro. Nos trasmitió esa sabiduría de que, sin el otro, sin la otra persona no puede haber poesía porque sólo se puede sentir con los demás, en la unidad y la amistad con el otro, quien nos ayuda a sentir y hace latir el corazón.
Antonio Machado: “Es como la palabra esencial: inquietud, angustia, temor, resignación, esperanza, impaciencia contada con signos del tiempo y revelaciones del ser en la conciencia humana”. Es todo eso y muchísimo más porque la poesía indaga, no el intelecto, sino la sensibilidad humana, aquellas actitudes que nos acompañan frente a la vida misma, Machado se deleitaba con el paisaje de su tierra y le cantó versos de belleza singular, pero mucho más de su amor por su visión de amante de lo suyo.
Pedro Salinas: “La poesía es encontrar la esencia de la realidad, descubriendo el tiempo y sus interrogantes” El tiempo, ese elemento que lo creemos palpable, sin embargo es lo más etéreo, no lo tenemos entre las manos, solo nos llega su transcurrir, el día y la noche, el transcurrir de las horas, pero son parte inquietante de todos nosotros y la poesía siempre atenta a esos aconteceres plasma en el alma del poeta para que pueda expresarlo mejor y guardarlo en la historia, como un acceso a la realidad, a la esencia de las cosas y las experiencias vitales. Para él la autenticidad, la belleza y el ingenio son valores que debe conservar toda poesía.
Podría seguir enumerando, pero me detengo y quiero, en esta oportunidad rendir homenaje a tres poetas americanos, tres Premios Nóbel en la poesía. Ellos son Gabriela Mistral, Pablos Neruda y Octavio Paz.
Debemos recordar que El Premio Nobel se otorga por el conjunto de la obra del autor, no por un libro, cuento o poema específico. Al anunciar el premio, el Comité Nobel suele citar uno o más libros del autor como representativos, pero esto no significa que el premio se otorgue por esas obras en particular.
Gabriela Mistral
Poeta chilena, su nombre era Lucila Godoy de Alcayaga, más conocida como Gabriela Mistral, fue la primera mujer en recibir el premio Nobel de Literatura en 1945.
Sus poemas exploran temas profundamente humanos, como la espiritualidad, el desamor, la muerte y la infancia. Se dice que no solo se ocupaba de la poesía, sino que transformó vidas en América Latina y en otros lugares del mundo en su tarea en la defensa de los derechos, la educación y la diplomacia.
Mistral fue la voz de los sin voz a través de la poesía, se conservan numerosos artículos periodísticos, sus cartas y charlas y su accionar como representante de su país en organizaciones internacionales, en su expresión: “la preocupación del futuro latinoamericano, de sus pueblos y su formas de vida, particular de los pueblos indígenas”, quiso hacer realidad, quizá conoció a fondo porque fue profesora rural en su ciudad natal. Título que lo adquirió estudiando por cuenta propia para aprobar el examen y poder trabajar en diferentes zonas rurales. Fue cuando envió sendas cartas a los periódicos, siempre en defensa de los derechos de las mujeres a la educación y sus limitaciones, de los niños, los pobres de su comunidad.
En su primer trabajo literario “Sonetos de la Muerte” que ganara un primer premio, aborda temas, generalmente contrapuestos como el amor y los celos, la vida y la muerte, y los sueños y la verdad.
Toda su producción ha sido catalogada, como las voces líricas que representan los distintos aspectos de su propia personalidad y han sido entendidas, tanto por la crítica, como por su lectores como voces autobiográficas de una mujer cuya vida estuvo marcada por una intensa conciencia del mundo y del destino. Falleció un 10 de enero de 1957 a la edad de 67 años. Uno de sus poemas dice:
La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde
Me ha arrojado la mar en su ola de salmuera.
La tierra a la que vine no tiene primavera:
Tiene su noche larga que cual madre me esconde.
La niebla se espesa, eterna, para que pueda olvidar dónde
El mar me ha arrojado en su ola de agua salada.
La tierra a la que he venido no conoce manantiales:
Tiene su larga noche que como una madre me esconde.
Otro de sus poemas de profundo amor por la naturaleza dice:
¿Adónde iremos para tejer el círculo?
¿Bajamos a la playa?
El mar danzará en mil olas.
para que nos hiciera una corona de azahar.
¿Vamos a donde terminan las colinas?
Las montañas van a responder,
como si cada piedra del mundo
Empezaran a cantar y a bailar.
Mejor aún, vayamos al bosque:
La voz se entrelazará con la voz,
canciones de niños, canciones de pájaros
¡Encuentro y besos en la brisa!
Haciendo la vuelta, la vuelta sin fin,
Iremos al bosque a tejer la corona,
y tejerlo dondequiera que las colinas desciendan
y a lo largo de las playas de todos los mares.
Pablo Neruda
Neruda recibió el Premio Nobel el año de 1971, que la crítica expresa: “por una poesía que, pose fuerza elemental, dando vida al destino y los sueños de un continente”
Neruda estuvo muy influenciado por los versos de Walt Whitman. Para él: “La poesía es parte del amor, algo íntimo, más recogido; es una comunicación secreta e intransferible con partes del alma del poeta y del que está leyendo».
Su producción literaria, desde la voz de la crítica, es un símbolo cultural como autor fundamental de la lengua castellana, se destacó no solo por su estética literaria, sino también por su profundo compromiso con las luchas sociales y el pensamiento latinoamericano en su captura de la esencia de la vida y la naturaleza. Sus principales obras son: Veinte poema de amor y una canción desesperada, Residencia en la tierra, Canto general y muchas otras obras.
Se dice que la Academia Sueca del Nobel tuvo reparos con él, sobre todo por sus poema dedicados a Stalin, sin embargo prevaleció la calidad excepcional de su producción literaria.
Nacido en la localidad del Parral Chile en 1904, su nombre era Ricardo Neptalí Reyes Basoalto, más conocido como Pablo Neruda. Falleció en 1973, fallecimiento que no ha sido esclarecido, se dice que murió envenenado. Sus años de vida estuvieron marcados por una profunda creatividad literaria que lo hicieron célebre en el mundo hispanoamericano porque sus poemas se leen en el mundo entero. Galardonado en muchas oportunidades por poemas de calidad que se dice publicó desde sus 14 años. En uno de sus primeros poemas dice:
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
en regiones contrarias, en un mediodía quemante:
eras sólo el aroma de los cereales que amo.
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
en Angola, a la luz de la luna de Junio,
o eras tú la cintura de aquella guitarra
Es un poema que trata del recuerdo del amor, un amor que, posiblemente, no sea correspondido. Se puede seguir amando a pesar del tiempo y la distancia, se puede estar enamorado sin ver, sólo con los recuerdos y la esperanza. Es la fuerza del corazón.
Sin embargo el poema que mejor me conmueve es el poema quince que, entre algunos de sus versos dice:
ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Octavio Paz: para él: «La poesía es la memoria de los pueblos, y la parte secreta del alma de cada uno». Esa memoria que está guardada en el gran tesoro de las palabras que dictan la poesía y el secreto que cada uno lleva consigo y es parte del florecimiento de la afectividad que jamás cambió y vive en el espíritu de quien sabe amar y florecer. Para este gran poeta, la poesía es mediación por la gracia suya, por el tiempo original, que es padre del tiempo. Para él la sucesión de hechos se convierten en presente puro, es un manantial que se alimenta sí mismo y, luego lo trasmite el ser humano, decía que el poeta crea imágenes, poemas y el poema hace al lector imagen y poema.
Octavio Paz nació en 1914 dentro de una familia de escritores y revolucionarios. Aspecto clave que marcó su vida en la calidad artística y política, desde muy temprana edad. De él se dice que desde sus primeros poemas quedó sellado los tópicos del amor, la condición humana y la lucha social.
Su carrera literaria tiene dos grandes ejes: la poesía y el ensayo. En poesía es considerado uno de los mejores poetas de todos los tiempos. Sus poemas contienen una función social y una visión crítica del contexto en que se desarrolló. Él mismo expresaba que “La actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior.” Nada más cierto porque sus poemas, como sus ensayos tienen ese tinte social de amor y defensa de la liberación humana
Su producción literaria es prolífica, tiene en su haber alrededor de 23 libros de poesía y 36 de ensayos, por lo que no es sencillo elegir sus textos fundamentales. En poesía su obra que llamó la atención fue El arco y la lira. Para la crítica La lectura de este libro da una noción clara de su propia cosmovisión, así como la forma en que gestó la poesía, después de su publicación. Uno de sus lectores expresa: “La experiencia puede adoptar ésta u otra forma, pero es siempre ir más allá de sí, un romper los muros temporales, para ser otro. Revive la situación de los grandes héroes épicos: Héctor, Odieso, Arjuna. El poema es meditación: el tiempo original, padre de los tiempos, encarna en un instante. Su lectura es una verdadera creación poética”
Entre los elementos de la naturaleza que evoca con pasión están los árboles, viento y río en armonía. Los grandes temas de la pasión humana como la pareja y la presencia amorosa como un “cuerpo de luz”, el peregrinaje del ser humano, la mujer y su símbolo, el tiempo, la historia, el ciclo vital.
Octavio Paz mantuvo una enorme atracción por la naturaleza, es especial por los árboles, cuya condición vital la comparaba con la poesía. En: Los árboles y la poesía, expresa:
“Los árboles hacen respirable a la vida, en el sentido físico, pero también en el sentido espiritual. Y creo que la poesía, como los árboles, también hace eso, purifica el lenguaje da un poco de oxígeno al lenguaje, hace que podamos hablar de un modo mejor, más profundo y lúcido. La poesía y los árboles tienen una cualidad única: saben arder”
Uno de sus poemas: Niña, donde la palabra se revela como dadora de vida, renovadora del aire, cuando es puesta en la boca de un ser inocente, germinal y amoroso.
Nombras el árbol, niña.
Y el árbol crece, lento,
alto deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.
Nombras el cielo, niña.
Y las nubes pelean con el viento
y el espacio se vuelve
un transparente campo de batalla.
Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
brilla en las hojas, habla entre las piedras
y en húmedos vapores nos convierte.
No dices nada, niña.
Y la ola amarilla,
la marea de sol,
en su cresta nos alza,
en los cuatro horizontes nos dispersa
y nos devuelve, intactos,
en el centro del día, a ser nosotros.
El gran poeta Walt Whitman nos dejó una verdad: “No dejes de creer que las palabras y las poesías si pueden cambiar el mundo”