Los revolucionarios de La Plata
Qué bonito se debe sentir ser revolucionario. Y más, si se es de esos que no sufren compromiso físico ni responsabilidad moral y encima perciben buenos morlacos. Sin importar si no te interesan las secuelas de tu causa, basta con poseer carácter, habilidad con la soflama, buena entonación, y gozar del turismo ahí donde el […]