El Caballero de los Arenales
Miguel Alfonso Ávila Yo tenía ocho años cuando empecé a mirarlo desde la ventana de mi cuarto, la que daba directamente a la calle Libertad. Mi abuela solía decir que no debía fijarme tanto en el doctor Justo Román Bazán, que era un hombre «descompuesto por el amor y el orgullo ajeno». Pero para mí, […]