Siga la fiesta
Claudio Ferrufino-Coqueugniot Bailábamos ska en nuestras interminables fiestas de Aurora y Denver. Cuando L se fue se espaciaron pero no perecieron. Veinte, veinticinco personas en un departamento. Tres, cuatro comidas, de mediodía a dos de la mañana. Música de todo el mundo, baile, vodka para peinar el lacio cabello, piruetas alcohólicas, comidas preparadas por horas […]