Alejandro Zarzycki O.
Santa Cruz de la Sierra 1920 – 2026
Llegaron muchos, los conquistadores, los fundadores, los colonizadores, los virreyes, los republicanos y también los otros, pero también estaban desde siempre los propios del lugar y ahora están los que nacieron de todos ellos, de los que llegaron después, los que nacen de ellos y los que nacerán de los que siguen viniendo.
Propósito de este escrito
Cada historiador y escritor tiene sus temas de preferencia, que hace que unos escarben en asuntos o temas antropológicos, otros en los sociológicos, otros en los acontecimientos históricos en relación a héroes y villanos, aunque buscan preferentemente a los héroes sobre opresores y oprimidos, y otros en hechos y situaciones cotidianas.
La historia del departamento de Santa Cruz, como existencia, es unos pocos siglos mas vieja de lo que es Bolivia como republica, así como también lo es para otros departamentos, sea desde el tiempo aquel en que no existía ni en las ideas una constitución como republica en el año 1561, aunque se asuma que todo fue parte de un mismo proceso evolutivo de diverso contexto, lo que tiene sus propios matices e historias, tanto en el conjunto como en las individualidades de lo que ahora son también los otros departamentos.
Para simplificar este y otros acápites de lo que aquí esta escrito, es suficiente considerar que basta con tomar un periodo de tiempo y en este caso algo mas de una centuria o un siglo, mirando para atrás desde el actual 2026 en reversa hasta el año 1920, y considerar solo unas pinceladas o salpicaduras muy breves, de lo poco que se conoce, porque con seguridad los hechos de las historias y sus individualidades son súper abundantes, desconocidas y no posibles de repetir.
Si se averigua o si se quiere, investigar, aunque no es necesaria mucha investigación, en lo que concierne a cuanto ascendía el numero de la población de Santa Cruz pueblo hace diez décadas, seria fácil de saber, aunque no del todo entender, lo que fue desde ser antes un bosque o selva plena, para que en un proceso inicialmente de estar bajo una cruz de fundación plantada, -ya que por mandato se plantaba como cruz cristiana-, se formaba paulatinamente una pequeña aldea acosada por los “barbaros”, para luego ser pequeñas poblaciones habitadas por conquistadores, que buscaban sentar soberanía para sus reyes lejanos, extraños, ausentes y ajenos, y los propios paulatinamente se irían sumando a las llegadas de presencias colonizadores, para de esta manera seguir los procesos históricos mandados por el destino o por las circunstancias.
Los temas históricos, versan sobre estos conquistadores, lo que fue el tiempo de la Conquista, -sin que sea muy seguro sobre la conquista de a quien y para quien- y como consideración adicional, lo complicado o fácil que fue en ese entonces el lidiar con los llamados indígenas existentes en estas tierras que evidentemente tenían su propia civilización.
Las menciones diversas de tiempos de cierta larga data, probablemente no sean propiamente conocidas, porque no pueden ser conocidas por otros del después en tiempo real, sino simplemente por quienes lo vivieron y ya no están para contarlo, entonces los relatos pueden ser interpretados a la manera de quienes escribieron o escucharon sobre los peligros que significaba o por los que pasaron quienes existieron en esa conquista y después en la colonización, peligros en lo relacionado a lo que era el medio y a los indígenas, de quienes solo se dice que también defendían lo que consideraban suyo, pero no tenían como probarlo ante los recién llegados, porque simplemente estaban y no tenían papeles de propiedad.
En el mismo tema, sin consideración de que aquellos podrían estar defendiendo lo que les era propio, las historias se fueron escribiendo bajo ópticas religiosas, políticas, militares, económicas, laborales, culturales y otras, sin especificidad sobre cuales fueron en ese momento los sentimientos, del porque y de lo real de cada tema, o sea los contextos de la historia desde ambos lados, no solo desde uno.
Es así que también se puede considerar, que las historias no fueron escritas por los propios llamados indígenas o bajo su óptica como pueblo, tal vez por la ausencia de la escritura y por tanto de una historia no escrita que si existió, porque ellos también vinieron de lejos, historias que solo fueron transmitidas entre ellos oralmente, para pasar de generación a generación, sin temporalidades concretas, hasta que partes de las generaciones desaparecían o eran desaparecidas a propósito.
Continúa la historia existente, aunque no es solo una, con los periodos marcados, como lo colonial, donde se comienza a sentar las bases de algo mas solido para constituir y cimentar un control, pasando mas adelante a lo virreinal y a lo republicano, periodo donde aun continua lo colonial, siendo un pueblo cada vez mas grande, después de ser aldea, participando de alguna manera en los quehaceres de la republica.
Ninguno de los procesos es posible revivirlos ni teatralmente como fueron en realidad, aunque si las ocurrencias tienen la idea de representarlos, pero estas siempre tendrán que ser estilizada a la manera de quienes están, aunque haya otra realidad detrás del telón.
Lo que aun falta entre otras cosas
Aparentemente el interés por la historia de los pueblos es algo que va perdiendo vigencia, tal vez por la existencia de la diversidad de pensamientos en relación a lo que pasó y lo que pasó ya no importa porque pasó, aunque conocer el como fue antes, además de tener una connotación nostálgica y romántica es importante, porque todos quienes pasan por la construcción de la historia tienen su importancia y de la misma manera sus historias que están presentes en las memorias de familias, independientemente de quienes sean y desde su propia memoria pueden relatar lo que fue la vida cotidiana de los que fueron y aun están en sus últimos tiempos, quienes podrían escribir y relatar con propiedad y lucidez lo que sea que les provoque.
Lo que aquí esta escrito es sin mayores luces sobre lo desconocido, es en parte en referencia a la historia superficial reciente de lo que fue el pueblo, luego ciudad y ahora urbe cosmopolita y probablemente hay quienes si escriben sus historias, porque el interés existe, aunque es también probable que lo escrito no siempre llega a ser conocido y hay que estar en el seguimiento con interés, aunque tal vez por ser mucho, el interés se apaga, aunque en los tiempos actuales lo de la comunicación e información es mucho mas fácil y fluido.
La historia no son solo temas viejos de lo inexistente, es también lo que acontece y está en cada tiempo presente, en los hechos, en las memorias, y en de lo que se trata, -si es que fuera posible- es mover lo que podría estar dormido o guardado en algunas mentes de los mayores, sobre lo que saben, de lo que les fue contado y lo que recuerdan de lo que fue su tiempo, lo que hizo cada cual y cada quien, por contribuir al crecimiento y bienestar de su pueblo y de su gente.
Las iniciativas políticas usufructúan y cambian las iniciativas de otros y eso causa molestias, aunque es de considerar que lo político no se mueve con recursos propios de una historia generada propiamente, sino en base a lo que generan las iniciativas individuales, colectivas y empresariales que pueden ser también individuales y asociativas, en el marco de lo que privado de quienes trabajan y producen de manera independiente y libre.
De manera simple, podría ser que existe una sub-valoración de lo que fue la contribución individual en lo paulatino de crear cosas nuevas en cada tiempo y eso es lo que hace que no se lo plasme por escrito, ni sea documentado lo que esta en las memorias de las personas, ya que el fin de crecer fue y es por la propia decisión de gente cruceña y de quienes llegaron después, en tiempos en oleadas para ir caminando junto al resto del mundo en ese camino que se llama desarrollo, del que poco se sabe para que sirve en realidad, aunque se dice que para las generaciones futuras vivan mejor.
Quienes escriben eventualmente, si algo escriben, lo hacen pensando que será para un publico y ese algo puede ser en referencia o con preferencia a lo que se refiere un ámbito familiar, a veces sin mayor trascendencia publica, tal vez porque esté presente el fantasma de quienes, considerarían que ciertas acciones pasadas podrían ser reprochables, sin considerar que lo que se hizo y hace, siempre dependió y depende del contexto y de las circunstancias de los momentos, y hasta de lo casual, ya que casi todo tuvo y tiene su razón o motivo del porque fue así en un determinado momento.
Escribir vale, porque es importante, porque se necesitan referencias hasta para esas casuales entrevistas que se realizan en programas televisivos, que también por desconocimiento se atribuyen a ajenos o a los que vinieron después y lo que se dice no siempre es lo apropiado para quienes indudablemente contribuyeron, para lograr lo que hasta ahora fue logrado en función a un bienestar, el que puede ser solo un supuesto, porque hay temas que tienen mayor importancia que el de solo bienestar.
Sucede, que por buscar historias, se expresen circunstancias que poco o nada tiene que ver con lo cierto, por lo que se podría considerar que tal vez solo se trate de puntos de vista diversos o de intereses especiales, pero cuando esto ocurre es cuando la cantidad de los sin sentidos abundan; aunque como se mencionó antes, los sin sentido estén basadas en desconocimientos porque no se conoce lo que fueron las realidades.
La información
Ciertos programas de los medios buenos existentes son rápidos, coyunturales, poco reflexivos, de aquella manera en la que se prefiere no preguntar o que exista interés en averiguar y en esto se incluye a las generaciones nuevas que dejan de lado testimonios de vida verdadera, olvidan a la gente del poco tiempo reciente, para que cuando llegue alguna necesidad de conocimiento, se rebusquen historias donde se falsean hechos, transformando realidades, considerando que la verdad absoluta es inexistente, porque no está documentada, además la fragilidad de la memoria se acentúa por el desinterés de revivir memorias de vidas ausentes, porque solo importa la vida propia del momento.
Un programa tipificado bueno en la vena de recordar, fue “Historia Camba”, como una iniciativa de vida corta o también una labor de gran talla como lo fue “Jenecheru”, insuperable en su momento, con documentales sin visos de ser precisamente históricos y no exclusivamente de Santa Cruz, pero si en tiempos de una actualidad, programa que dejó de existir aunque perduró mas de cuatro décadas, cubriendo facetas del Oriente, del Chaco y la Amazonia.
Provoca el cuestionamientos sobre el porque no se escribe una historia contemporánea donde uno de los propósitos y en lo posible, es contribuir con la historia no escrita solo como salpicaduras, sino buscando mover al re-conocimiento de la propia historia cruceña o si se quiere camba, por quienes la saben y la conocen, no solo de una realidad nacional que es lo que se enseña en los ciclos educativos formales.
En el territorio cruceño el desarrollo del departamento fue por la contribución de todas las existencias, obreros, campesinos, matarifes, comerciantes, mensajeros, mecánicos, choferes, profesionales, empresarios, o cualquier otro apelativo que quiera incluirse, demás de los tales como camba, colla, judío, europeo, turco, árabe, argentino, brasilero, sudamericano o simplemente extranjero, porque de una manera cada quien contribuyó a su manera y con sus posibilidades al desarrollo cruceño como departamento.
Se ignora o tampoco se mira a toda la región del trópico verde, para llegar a entender el porque las cosas están como están, sin entrar en las tipificaciones de ambiciones y codicias políticas o privadas pasadas y presentes, solo porque se trata de un departamento en permanente bonanza y de supuesta abundante riqueza, y la pregunta es, si es porque ahora ya somos muchos o tantos, que la historia individual o familiar ya a nadie importa.
Aunque es poco natural que ocurra, en lo que concierne a la literatura son contados quienes escriban historias como “La republica de los ríos” donde no solo se relata la vida de personajes, sino la realidad de un tiempo de una región extensa como la Amazonia, obra que resalta el esfuerzo de uno de sus hijos, su autor Homero Carvalho O. que buscó una manera sutil de rescatar la historia de familias sobre la cual nadie escribió ni escribe, pero que estuvieron y aun están ahora.
La población en números
Interesante e importante es remitirse a conocer las cifras de cuantos fueron, quienes vivieron y estuvieron en Santa Cruz pueblo, en los inicios de el siglo de esta historia, ver la evolución de las cifras en un sentido practico, partiendo desde el año 1920 para llegar al 2026, y es claro que si no hay quien haya escrito sobre ello, podría contribuir aun ahora con el relato de su propia vida de mas de cien años, porque si existen escritos, los periodos son los periodos y se podrían encadenar unos con otros.
En el inicio de la centuria considera en este ensayo, en el año 1922, según censo de ese año, Santa Cruz pueblo contaba con algo mas de 20.000 personas, de las cuales una mayoría o sea 11.000 eran mujeres, algo mas de 8.0000 fueron varones y algo mas de 300 fueron tipificados como extranjeros.
Mirando mas atrás, antes de la independencia de Bolivia, porque Santa Cruz fue fundada tres centurias antes o sea en el año 1561, siguiendo los censos que se pueden seguir, en el año 1810 contaba con 10.000 personas y 100 años después, en 1910, después de la independencia de Bolivia de 1825, Santa Cruz pueblo ya contaba con 18.000 habitantes, para sucesivamente llegar al año 1922 con 20.000 habitantes, en 1955 con 57,000 habitantes y 22 años mas tarde en el año 1976 llegar a tener mas de 300.000 personas en la ciudad y mas de 700.000 a nivel departamento; crecimiento que no fue paulatino, que no se trata solo de un crecimiento vegetativo, sino también consecuencia de migraciones internas desde las provincias cruceñas y desde los departamentos del país, así como de personas venidas de distintos países del mundo.
Las cifras oficiales establecen que en el censo del año 2012, Santa Cruz ciudad contó con una población mayor al 1.400.000 habitantes y a nivel departamento mas de 2.600.000 habitantes, llegando al año 2024 con una ciudad de mas de 1.600.000 habitantes y mas de 3.100,000 personas en todo el departamento, aunque las cifras del ultimo censo fueron formalmente cuestionadas porque son mayores.
Aunque Santa Cruz va camino a las cinco centurias desde su fundación, quien podría saber quienes fueron los mas de 8.000 varones de 1922, que dejaron como legado desconocido su sangre y sus apellidos, además quienes fueron aquellos poco mas 300 extranjeros y sus orígenes, que probablemente estuvieron ya establecidos y que también contribuyeron como legado sus apellidos, su sangre y su historia que tal vez dejó de ser foránea.
Es probable que ese conocimiento está documentado en la historia escrita, así como en relatos, aunque con seguridad existió esta información como historia no escrita, y censar en ese tiempo es probable que haya sido con nombres y apellidos, lo que hubiera sido mas fácil si se contaría con los sistemas y facilidades del presente; además es definitivo que Santa Cruz contribuyó con soldados en la confrontación con el Paraguay entre 1932-1935, porque hubieron militares cruceños y el valor de ellos como personas no es solo eventual, porque fueron también gobernantes en estas tierras y en lo nacional.
De la identidad
Que apellidos tuvieron quienes eran ya los propios de Santa Cruz, y quienes los extranjeros afincados o dispersos en el departamento, que apellidos se mantuvieron y cuales otros se transformaron para ser prestados y se modificaron para ser pronunciables o dejando de lado su origen, cambiando a la manera local para ser propios en un marco de identidad buscada como sentimiento, -no adquirido- sino como sentido.
Sin importar si un apellido fue genuino, prestado, original o transformado, lo que se buscó de una u otra manera, fue el tener identidad propia, pero no esa identidad de la identificación impuesta por cuestión de ley, sino aquella simple identidad de ser y de pertenecer a un terruño, y que nadie cuestione esa pertenencia por causa alguna.
Por ello, en cierto tiempo prolongado que aun perdura, existe un civismo y orgullo marcado del ser camba o algo mas elitista, cruceño, algo que mas adelante y desde otros ámbitos, con ciertas intencionalidades fue tergiversado, para ser mostrado como factor de ser diferente a lo que se considera nacional y hasta de confrontación en una tierra que siempre cobijo a cualquiera ya sea propio, extraño o allegado y que por decisión propia decidieron ser propios de este terruño.
En el proceso natural del crecimiento de lo que significa el desarrollo, llegaron de diversa manera distintas existencias, llegaron conscriptos bajo el lema de servir a la patria, quienes fueron de ámbitos diferentes y volvieron a sus sitios de origen con las pieles llagadas por el rascar de las uñas, como consecuencia de las picaduras de insectos y alimañas que seguramente se sentían mas en los tiempos de antes, que en los tiempos de ahora, pero que aun prevalecen y es probable que de ellos unos quedaron después de licenciarse y los que se fueron volvieron con la idea de hacer negocios, porque Santa Cruz crecía, ofrecía y ofrece oportunidades diversas.
Y así como llegaron por motivos de fuerza, llegaron quienes querían contribuir o buscaban lugares de aventuras o de tranquilidad y por ello Santa Cruz siempre ofreció oportunidades de trabajo, riqueza, bienestar y fundamentalmente tranquilidad para quienes eludían todo tipo de conflicto, para adoptar esa identidad, lo que también atrajo a las oleadas de familias menonita cuatro décadas después de 1920.
Así también es que comienza a ocurrir, lo que bien en principio parecería lento, lo que sentaría las bases de una demanda por de un crecimiento adeudado por el centralismo por la explotación hidrocarburifera en la provincia Andrés Ibáñez y en la provincia Cordillera, como reclamo justo y equitativo que debía ser repartido igualitariamente a cada departamento del país; Santa Cruz no solo reclamó para si la alícuota parte que debía ser suya, sino una cifra proporcional y similar para cada uno de los departamentos, para que el crecimiento y el desarrollo sea igualitario en el país, -aunque las consecuencias no fueron tales- hecho que inspiró el taquirari de aquel once porciento.
En fin, todos los que vinieron, vienen y vendrán se afincan, se identifican propiamente con el ser cruceño, tanto por si mismos, como por sus familias y por los descendientes nacidos bajo el cielo mas puro de América.
Conocer la historia
Aunque la historia sea un aspecto de interés, la mente de las existencias esta mas ocupada en lo cotidiano, antes que en lo que fue el pasado o lo que será el futuro, sin embargo, una pregunta podría ser: porque quienes enseñan, nada o poco enseñan de lo que es propio, desde el ser y desde la cultura de Santa Cruz. Una posible respuesta podría basarse en que: es por la diversidad existente.
Como algo anecdótico, en uno de los innumerables viajes por el territorio departamental con fines laborales, llegar a una comunidad mas que remota de la chiquitania, una de las experiencias enriquecedoras fue conocer como se sentía en un tiempo la enseñanza.
El sitio natural y apropiado para entrevistar y para tener información sobre la comunidad, era la escuela y en la espera de la única maestra del lugar venida de lejos, había una pila de cuadernos pobres que esperaban sobre una pequeña mesa, así, dejar pasar el tiempo fue no ignorar esa presencia y hojeando esos cuadernos de ciclo básico, encontrar lo grato de temas tales como: materia historia, preguntas: en que fecha y año fue fundada nuestra comunidad, quienes fueron los que fundaron nuestra comunidad, quienes vivían antes en este sitio donde esta la comunidad, etc.; materia botánica, preguntas: que árboles tenemos en nuestra comunidad, cuales son las plantas medicinales de nuestra comunidad, cuales son las plantas que nos alimentan en nuestra comunidad, como son sus frutos, hojas y flores, etc.; materia geografía, preguntas: que ríos pasan por nuestra comunidad, como se llaman los cerros que están cerca de nuestra comunidad, como se llaman las comunidades vecinas a nuestra comunidad, etc. O sea, cada materia, obviamente no de las ciencias exactas, estaban referidas a los asuntos propios, a lo local, a la propia comunidad y a la región, como algo necesario para arraigar los sentimientos desde niños.
Las enseñanzas de la maestra de aquella escuela, probablemente no obedecían en su totalidad a un programa formal establecido gubernamentalmente, pero la ubicación de enseñar cosas reales y útiles, fue algo realmente enriquecedor, porque la utilidad estaba para los niños de ahí y de ese tiempo, independientemente de si al paso de las circunstancias, ellos, al crecer, quedarían allí de por vida, o se irían a encontrar nuevos mundos desconocidos.
En otros ámbitos como en las escuelas de la región del Chaco, de la provincia Cordillera y en concreto en las comunidades guaraní del Isoso, el material escolar que se podía encontrar, estaba referido a: nuestra flor es la kantuta, nuestro ave es el cóndor, nuestro baile es la cueca; y la pregunta obvia seria: que sentido tendría eso en el Chaco, donde nunca se vio nada de lo que se enseñaba, salvo solo de utilidad para aprender las letras en la lecto-escritura.
La casi historia
Larga puede ser la historia de quienes estuvieron y de quienes fueron llegando por sus propias causas y si se la contaría a detalle, cuanta paciencia se requeriría para leerla, por lo que solo se mencionara algunas pinceladas de las historias mas simples de las provincias cruceñas
La provincia Guarayos, fue parte de la provincia Ñuflo de Chávez, y hace como 70 años, un osado comerciante de los valles cruceños, llegó a Ascensión, al paso del tiempo, se auto adoptó, se afincó y se hizo guarayo estableciéndose allí, procreando y manteniendo una familia, con la visión de un comercio de abastecimiento básico y de chucherías típicas de los comerciantes ambulantes, incursionando de a poco en el rescate de la almendra de la palmera Cusi, el oro del río Zapoco, los cueros de animales silvestres, etc. Quien atendía desde pequeño con eficiencia el negocio que comenzó siendo básico, fue el Choco, guarayo que adoptó un apellido de quien lo cobijó o quien sabe si fue por herencia natural.
Sin mencionar nombres ni apellidos, mencionar empresas forestales pioneras en esta provincia en la Reserva Forestal de Guarayos, que fue creada casi simultáneamente con la Reserva Forestal El Chore en la provincia Sara, en el año 1968, es mencionar varias empresas entre las que se encuentra las dirigidas por descendientes de quienes se afincaron en Ascensión de Guarayos en un tiempo antes, así como otros que vinieron de países lejanos.
En esos tiempos el auge maderero corría detrás de la preciosa Mara, resonando muchos apellidos cruceños y otros auto-identificados como tales, todos quienes abastecieron de maderas todas preciosas de diverso nombre, para las necesidades de la construcción, la mueblería, la carpintería y otros usos tanto en Santa Cruz como hacia todo el país.
En Ascensión, como apoyo para todo tipo de necesidades, como única disponibilidad se encontraba una camioneta Power Wagon que hacia el servicio de transporte a Urubicha, Yotau, Yaguaru, San Pablo, el Puente, San Ramón, Santa Cruz, etc. en cuyas travesías se podía demorar varios días, por lo que era necesario viajar con los víveres necesarios para cocinar en el camino o disponer de un tapeque.
Un único y pequeño lugarcito en Ascensión era sitio para servir café del bueno, donde se juntaban los amigos y no amigos en interminables sesiones de juego de Loba o Loba Póker, hasta que las luces que proveía por horas un generador a diésel que era prendido y apagado por un encargado desaparecía, aunque se podía seguir jugando con mecheros o velas.
En ese pequeño mundo, estuvo también presente la Iglesia católica con sacerdotes de orígenes lejanos aunque ya afincados y donde dejaron sus huesos, y en esos tiempos las autoridades compartían aventuras y desventuras de pueblo, con sus chismes y verdades, aunque también los empresarios tenían un cierto peso político que influenciaban en los tiempos de elecciones.
En Yaguarú, uno de los pueblos misionales, las aguas de la laguna casi tocaban la calle principal, donde por cierto no hubo presencia empresarial, pero desde un cruce del camino que había antes de llegar a este pueblo, se enfilaba hacia Urubichá cruzando un extenso curichi, que solo era surcado por la Power Wagon, a pesar del terreno fangoso que se tragaba todo, contando con la presencia y compañía de las sicuri, que una vez que fueron exterminadas hizo que el curiche se convierta en una pampa de pastoreo para el ganado vacuno.
Llegar a Urubicha era llegar al paraíso, pueblo habitado por personas desinhibidas y amables, mujeres que no tenían ningún reparo en andar desnudas de la cintura para arriba o bañarse como vinieron al mundo en un chorro del agua de una vertiente y cascada pequeña que había en el pueblo, los hombres se confundían con su amabilidad y parsimonia y allí estaban, las extensas familias guarayas que trabajaban para las empresas madereras en el rumbeo de los árboles de en aquel entonces la abundante Mara.
Urubicha, como pueblo misional, fue y es un centro importante de arte y artesanía, hacer violines era cosa de hombres y las mujeres tejían hamacas de cinco y siete libras, que se entregaban a las habilitadoras para ser comercializadas, quienes mas adelante y por lo prospero del negocio, proveían de algodón y tinturas, sustituyendo a las fibras y tintes naturales, para el tejido de las hamacas, -que en principio eran muy cotizadas por su resistencia y durabilidad- lo que paulatinamente se fueran estilizando y debilitando.
De alguna manera, liberados del yugo pastoral evangélico, también llegaron a Guarayos los ayoreo desde la región Chiquitana, quienes cortaban los árboles de Mara con hacha, construyendo tarimas levantadas por encima de los alerones de los árboles, hasta que apareció la motosierra y facilitó una mayor agresividad hacia los recursos naturales; sin embargo, la Mara fue el oro de Guarayos e incluso la que provenía de esos bosques se la tipificaba como Grano de Oro, por el brillo de su granulado.
Las troncas o trozas de los arboles se cargaban con tiracepe en camiones de esos tiempos, los que no tienen nada que ver con los actuales y una tronca de entre 15 y 18 pies era de grosor tal que una sola era suficiente como carga para un camión; hoy pocos saben que Maras son aquellos árboles que crecen en unas pocas cuadras de la avenida Uruguay y una que otra en unos otros pocos sitios de la ciudad.
Continuando unos pocos kilómetros mas adelante de Urubicha, cruzando el río Blanco, se llegaba al río Negro, antesala de la Misión sirionó llamada Salvatierra, donde habitaba un párroco austriaco y un sacristán húngaro y donde las mujeres siriono curiosamente eran blancas, de pelo y ojos claros.
La explotación del oro no fue ni es ajena en la provincia Guarayos, tanto en el área del río Zapoco, en el río Blanco y en San Ramón, como toda un área que fue estudiada por el Proyecto Precámbrico y mirando hacia todo rumbo, en la provincia Ñuflo de Chávez, de la cual se desprendió Guarayos, lo que fueron pueblos tranquilos, ahora son pueblo de mucho auge, tales como San Ramón, San Javier, Concepción y las comunidades de la región de Lomerío, para seguir a otras provincias en esta región: Velasco, Chiquitos, German Busch y Ángel Sandoval.
Hace ya unas pocas décadas, el camino desde la ciudad de Santa Cruz a estos pueblos fue por Montero, pasando por las colonias japonesas de Okinawa, para llegar al río Grande, donde el paso del río Grande en Puerto Banegas era por turnos, en pontones, que cruzaban el rio haya o no haya turbión, para continuar hacia Los Troncos y seguir la ruta hacia el Beni.
Desde hace unas cinco a seis décadas, entre Los Troncos y San Ramón se estableció un programa de colonización en el sitio denominado San Julián, con importante presencia de colonos de diversas regiones de las tierras altas del país, y en el área de Cuatro Cañadas se afincaron Colonias Menonita, por la carretera que sale de Pailas y Pailón donde antes se cruzaba el río a saltos por el puente del ferrocarril, contando desde hace unos años con un puente propiamente vehicular, así como también en Puerto Banegas fue construido un puente sobre el río Grande.
San Ramón y sus extensas áreas aledañas, fueros sitios de explotación aurífera bajo diversos métodos, tanto empresariales agresivos a cielo abierto, como artesanales en muy pequeña escala con bateas en los pocos cursos de agua, para vender el mineral a rescatistas o interesados eventuales, recurso de la naturaleza para el sustento de las familias chiquitanas que viven en el área.
Un camino lateral, así como otro que continúa desde Concepción, lleva hacia la zona de Lomerío, donde están afincadas muchas comunidades chiquitanas propiciadas por el Vicariato de Ñuflo de Chávez desde tiempos del quien sabe, donde también abundan las riquezas mineras estudiadas por el Proyecto Precámbrico entre 1976 a 1983 estudio ejecutado entre el Servicio Geológico Británico y el Servicio Geológico Boliviano.
A medio recorrido de la ruta principal entre San Ramón y San Javier, se encuentra el lugar denominado Santa Rosa de la Mina, sitio también aurífero por excelencia y mas adelante establecido como sitio turístico de descanso.
Todos los pueblos de las provincias Ñuflo de Chávez y Guarayos están bajo la égida del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez, siendo todos los pueblos parte de la Misiones Apostólicas, que buscaron integrar a los pueblos indígenas de la región a la fe cristiana y por tanto a la integración nacional.
En la búsqueda de las riquezas naturales, no son ajenas la goma y la castaña, las que tienen presencia al norte en la frontera de la provincia Velasco de Santa Cruz, con Magdalena en el departamento del Beni.
En la provincia Velasco tiene su sede el Vicariato Apostólico del mismo nombre en lo que es ahora la ciudad de San Ignacio y el auge y desarrollo de esta provincia, en su tiempo, tuvo que ver por un lado por su cercanía con el departamento del Beni y un norte de inmensas riquezas naturales, siendo uno de sus auges pasados lo que significó la cacería de animales silvestres con fines de comercialización de cueros y el comercio de animales vivos, mas propiamente aves, lo que adicionalmente influenció en gran manera en el despegue del desarrollo de esas zonas y pueblos, aunque de una u otra manera también la cercanía de ciudades importantes del Brasil, como San Luiz de Cáceres que si se beneficiaron de estos auges.
La provincia Velasco es en gran parte ganadera y el Vicariato Apostólico solventaba su presencia en base a esta actividad siendo considerada como una de las mayores de la región y desde este Vicariato, hace como unas tres décadas, se propicio un programa de colonización con rumbo a Velasco norte, estableciendo comunidades desde el lugar denominado la Estrella, lo que incidió ahora negativamente a las serranías de Caparuch y al Parque Nacional Noel Kempff Mercado.
La provincia Chiquitos, bajo la égida misional del Vicariato Apostólico de Chiquitos, fue desmembrada en décadas recientes, para constituir las provincia German Busch y Ángel Sandoval, que se caracterizaron y caracterizan por ser áreas de ganadería extensiva, por sus características de topografía llana, aunque también hace unas cinco décadas fue un área o región objeto de la explotación indiscriminada de especies madereras preciosas, principalmente el Morado, la Picana, el Tajibo y el Cedro, de las que en muchos casos su destino fue el contrabando al Brasil.
Ciertamente habría mucho que decir también de la provincia Ángel Sandoval, de creación algo mas tardía, donde también la cacería de animales silvestres hizo lo suyo y las estancias ganaderas eran prósperas por ser áreas de pampa-monte o abayoy donde un tiempo se afincaron ganaderos cruceños.
Cuando se menciona a la región Chiquitana o a la región Guaraya, es considerar a la gente propia de esas regiones la que contribuyó con su esfuerzo para el crecimiento de Santa Cruz, considerando además que el primer sitio donde se fundó Santa Cruz, fue San José de Chiquitos, por lo que la presencia de la Iglesia católica tuvo parte importante en la economía los Vicariatos y en la región, así como también en los temas culturales; después de todo, la Iglesia estuvo presente en el desde siempre de antes en estas regiones.
Continuando con lo que se conoce, en la provincia Sara, provincia que cobijó lo que ahora puede quedar de la Reserva Forestal El Chore, que linda con la cercana provincia Ichilo, reserva constituida por la Corporación Boliviana de Fomento en el año 1968, las concesiones forestales contaban varios cientos de miles de hectáreas siendo un pueblo importante Santa Rosa del Sara y en otro frente, en las áreas influenciadas por el rio Yapacani, se estableció la Colonia Japonesa San Juan, cuya presencia actualmente se constituye como importante en la provisión de alimentos diversos.
Ya mirando las alturas del departamento, a mediados del siglo en cuestión, en la provincia Cordillera, región de comunidades Guaraní, estuvieron afincadas empresa ganaderas extranjeras y nacionales, estableciendo base en la capital de la provincia, Lagunillas y desarrollando actividades ganaderas extensivas en los bañados del Izozog y probablemente aun se recuerde, el dicho: llegó mantequilla del Izozog, cuando se hacia referencia a que algo bueno había sucedido en Santa Cruz; estas empresas ganaderas además de migrar hacia las llanuras de San Borja en el Beni y emprendieron otras iniciativas importantes como firmas de rubros diversos.
En las áreas cercanas al rio Grande en la provincia Cordillera, se estableció el Proyecto de la Corporación Gestora Abapo Izozog de característica civil-militar, donde contribuyeron diversas cooperaciones técnicas y financieras internacionales, instalándose una Estación Experimental donde se probaron con éxito total una diversidad de cultivos agrícolas y el desarrollo de actividades pecuarias.
Otras historias tienen los valles cruceños de la provincia Florida, Valle Grande y Caballero, con historias propias matizadas por la presencia de: turcos, árabes y palestinos, quienes también estuvieron en el Chaco de la provincia Cordillera, todas áreas y regiones acompañadas de los recuerdos de la fallida guerrilla de la incursión cubana, hace algo como seis décadas atrás.
En la provincia Andrés Ibáñez, donde comenzó el auge petrolero, trabajadores de los diversos pueblos indígenas, en especial guaraní, cortaron la selva para transformarla en leña, en lo que ahora son las pampas de Viru Viru y el Urubo, zonas ahora ausentes de bosques, leña cortada para los ingenios azucareros La Bélgica, San Aurelio, La Esperanza (desaparecida) y Guabirá, constituyéndose posteriormente una nueva adicional llamada Unagro.
Santa Cruz creció paulatinamente, paso a paso y desde diversos puntos de vista y contribuciones propias y en lo que fueron esos tiempos y otros, los bosques, que para muchos fue útil un tiempo, también llegaron a estorbar para el desarrollo agropecuario y es así que desaparecieron de la periferia cruceña para transformarse en lugares agropecuarios, así como lo fueron por un tiempo las ahora pampas de Viru Viru.
Mas allá hacia el norte, las áreas agrícolas de Warnes, Montero la Bélgica, las Colonias Japonesas Okinawa, Portachuelo, etc. -lo que se conoce como zona del norte integrado- después de proveer de leña para múltiples necesidades, fueron terrenos de cultivo de algodón, caña de azúcar, para luego ser pastizales para la ganadería y la lechería, donde contribuyeron de manera técnica, la Cooperación Japonesa y la Misión Británica, y en lo mas cercano del ahora, después del deterioro de parte de los suelos, las pampas de Viru Viru solo proveen de paja para la fabricación de colchones rudimentarios para la gente de escasos recursos y para paulatinamente constituirse en barrios satélites de las ciudades vecinas.
En lo que se refiere a otras industrias, estas se instalaron por una parte en un Parque Industrial diseñado y establecido para el efecto en la periferia de la ciudad, el que quedo chico al paso de los tiempos, mientras que industrias de rubros mayores como de procesamiento de oleaginosas, industrias lácteas, madereras, tabacaleras, cerveceras y otras se instalaron en áreas norteñas cercanas a la urbe en desarrollo, así como las desmotadoras de algodón, -en su tiempo de auge- se instalaron cercanas a las áreas productivas de esta fibra.
Iniciativa de importancia desde hace algo como seis décadas, es el presencia de la Feria Internacional Agrícola, Pecuaria, Comercial, Industrial que se desarrolla en el mes septembrino, aniversario de Santa Cruz, que como iniciativa privada atrae visitantes de negocios y turismo del continente y el mundo.
Lo urbanístico
El crecimiento urbano esta documentado desde sus comienzos en el sitio donde actualmente esta establecida la ciudad y si, tuvo cierto empuje desde diversos intereses, la plaza central era necesaria como punto de referencia y como irradiación, -de crecimiento anular único en el continente- hacia las periferias, y así como la Catedral que fue construida paulatinamente desde antes, lo fueron también las construcciones para las reparticiones publicas, así como viviendas privadas, y es probable, que quienes mas cerca del centro de la plaza estuvieron, fueron quienes eran de alguna manera los privilegiados.
En la mitad del siglo en cuestión, quienes contribuyeron con el desarrollo urbanístico, aunque todo fue parte de un mismo y diverso contexto de intereses, los necesarios servicios de provisión de agua, desagües, energía eléctrica, telefonía y calles enlosetadas, estuvieron a cargo tanto del Comité de Obras Publicas, de empresas privadas y en torno a los servicios se constituyeron cooperativas.
La disponibilidad de tierra o terrenos urbanos no tenia limitaciones, por lo que primero se establecieron urbanizaciones cerradas y abiertas con casas de propiedad privadas con el nombre de condominios construidas sobre superficie extensas que eran propiedad de quintas o hasta fincas y cuanto la disponibilidad de terrenos fue disminuyendo para este tipo de urbanizaciones, los edificios de departamentos también considerados condominios surgieron como hongos, en principio de altura limitada por las características de los suelos arenosos que hacían pensar a los constructores, creciendo paulatinamente después acompañados por las nuevas tecnologías constructivas y de materiales en competencias entre empresas constructoras, edificios de diversas características que actualmente quitan la respiración al mirar hacia arriba y en lo que hace a sus magnitudes, ubicándose en lugares de estratégicos de crecimiento, apagando un centro de la ciudad que se resiste a quedar vacío, estando aun pobladas por construcciones propiedad de familias, las que se tratan de conservar por la nostalgia de puertas cerradas y un comercio que perdura en competencia a los centros comerciales con el nombre anglosajón americano de mall, que albergan una variedad de tiendas, restaurantes, lugares de entretenimiento y otros considerados necesarios para el comercio.
Lo inclusivo
Como se mencionó antes este escrito es auto juzgado por ser limitado en menciones de apellidos conocidos, esto por razones obvias que no vienen al caso mencionar, y solo considera lo que está en la memoria, como aspectos conocidos vividos, y si, se podría mencionar listas de familias, personas y hechos extensos, labor que mejor lo harían cruceños de cepa y con mas conocimiento interesándose en hacerlo de mejor manera, generando también relatos sobre quienes contribuyeron con el crecimiento y la historia de Santa Cruz, también de manera novelada, como lo hizo el desparecido escritor Ruber Carvalho U, en su tiempo y en sus escritos para su obvio terruño.
Vistos como diferentes, sin serlo, quienes en su vida cotidiana sí contribuyeron de distinta manera a la historia empresarial y de crecimiento cruceño, son los pueblos indígenas propios de alguna manera e ignorados, siendo ahora cuando sus descendientes buscan la manera de reivindicar los derechos de los anteriores que no tuvieron el merito de ser tomados en cuenta, como parte del desarrollo departamental y solo son componentes de la diversidad nacional; así como el merito también es de quienes indígenas o no de las tierras altas vinieron después desde distintos tiempos.
Los cambios en los aires
En lo que se refiere a lo que fueron las empresas aéreas, se puede hacer algunos repasos, como en referencia a la línea aérea Panagra, que desde algo como tres décadas después de los años de 1920, cubría una importante parte de las rutas del país desde el aeropuerto el Trompillo en Santa Cruz, quedando hasta hace poco como recuerdo de hace unas dos a tres décadas, que para ir al Trompillo se decía al taxista “lléveme a la antena de Panagra” instalada en una suerte de lo que ahora es una plaza.
Panagra fue una empresa de capitales peruanos y norteamericanos, que operó en Sudamérica desde la década de 1940/50 y para sus vuelos se construyeron pistas de aterrizaje en diversos lugares, tanto es así que la primera pista de aterrizaje en el Chapare cochabambino no estuvo en Chimore, sino en el pueblo de Todos Santos, donde llegaba esta línea aérea, pista desaparecida en la década cercana de 1970, desaparecida porque la selva reconquista sus territorios y por los turbiones del río del mismo nombre, obviamente ambas pistas fueron construidas con distintos propósitos, la de Todos Santos para el transporte de carne a distintos centros de consumo y a Cochabamba de las ganaderías en el área establecidas, así como desde otras tantas pistas ubicadas en haciendas cruceñas y benianas, y la reciente de Chimore sin propósito claro porque no viene al caso mencionar.
Acompañó a los viajes aéreos desde hace mas de siete décadas, la presencia de Lloyd Aéreo Boliviano a nivel país o como línea aérea bandera, la que sin justicia fue clausurada para sustituirla por Boliviana de Aviación.
En los auges temporales y vinculados al trafico aéreo privado, sin duda, fue el comercio de cueros de animales silvestres que movió fortunas, sobre la cacería de felinos, anfibios y reptiles y cuya cacería indiscriminada y descontrolada se movió en esos tiempos en la vía aérea con los Curtís y los Douglas, vale decir los C-46, C-47, DC-3, etc. con aviones reacondicionados para sostener las diversas actividades de transporte en el país.
Los cueros que transportaban los aviones, entre otros productos, fueron para abastecer a las curtiembres existentes en el país, además de ser para exportación o contrabando, lo que en un tiempo dejó despoblada de felinos ciertas áreas, y que como consecuencia se dijo en ese tiempo, fue lo que provocó la aparición de la fiebre hemorrágica en San Joaquín y pueblos cercanos en el departamento del Beni, realizándose campañas de recolección de gatos domésticos en el país, para llevarlos en aviones a esa área, como una vía de combatir la presencia de ratones del campo que colonizaron las áreas desprovistas de felinos y son transmisores de esa enfermedad.
No escapó de la generación de la riqueza, la captura de aves silvestres en las áreas tropicales verdes y secas del departamento, principalmente en la provincia Velasco con la captura de parabas y otras aves, así como la captura de millares de loros habladores del Izozog en la provincia Cordillera, aves que salían vía aérea en los aviones y avionetas privadas de esos tiempos, con destinos diversos desde las pistas construidas por empresas de prospección petrolera en tiempos pasados. Para las comunidades de la región guaraní del Chaco cruceño, fue un recurso importante para la generación de la economía necesaria para la subsistencia de las comunidades establecidas en las márgenes del río Parapeti.
Una primera pista de aterrizaje corta en Guarayos, estaba localizada muy cerca del pueblo de Ascensión, adyacente a la casa de la Misión Nuevas Tribus o Instituto Lingüístico de Verano, pista de misioneros con avionetas que incursionaron en áreas de grupos indígenas de selva en el departamento, misioneros norteamericanos preparados para actividades múltiples, que residían en Ascensión para esta región y realizaban vuelos de favor para personas que preferían la posibilidad de subir a una avioneta Cesna monomotor, en aquel entonces solo guiada por brújula y por Radio Faro, para llegar a la pista del Trompillo en Santa Cruz, mejor que hacer la travesía terrestre que podría durar eventualmente días.
La presencia de misiones evangélicas estuvo distribuida desde la década de 1950/60 en los departamentos tropicales del país y con el fin facilitar la misión evangelizadora de los pastores ya mayores, se estableció un centro de educación básico y superior en el lugar denominado Tambo, cercano al pueblo de San Isidro en la ruta a Comarapa, en la provincia Manuel María Caballero, centro donde quedaban internados los hijos de los misioneros recibiendo educación bajo el sistema norteamericano, mientras sus padres se movian por las selvas cruceñas en la búsqueda de almas para salvar.
Mas adelante, hace como cuatro décadas, con el apoyo de la Cooperación Japonesa, se construyó el aeropuerto internacional en las pampas de Viru Viru.
Queda también como recuerdo de la historia, la confiscación del avión Constellation, en el año 1961, con matricula norteamericana, avión contrabandista bautizado primero como ‘fantasma” y hasta ahora como avión “pirata”, que adorna y des-adorna por tiempos a la plazuela donde esta parqueado desde hace cinco décadas, pero es parte de la historia cruceña.
El desplazamiento por caminos
Es desde el año 1949, cuando comenzó la vinculación con los departamentos del eje Cochabamba y La Paz, camino demandado como parte de la integración nacional, y es con su construcción, que el crecimiento de Santa Cruz toma bastante brío, tomando en consideración que su construcción fue una demanda de Santa Cruz, así como lo fueron las otras rutas viales de vinculación interna en el departamento.
Una de las primeras empresas de pasajeros que venia de Cochabamba a Santa Cruz y probablemente desde otros departamentos, tenia el nombre CBT, prestando servicios desde que se construyó el camino Santa Cruz – Cochabamba y que vinculaba a los valles cruceños de las provincias Florida, Caballero y Valle Grande.
La red vial interprovincial del departamento de Santa Cruz es importante, en casos la vía interdepartamental vincula a los pueblos establecidos en los valles mesotérmicos: Samaipata, Mairana, Pampa Grande, Valle Grande, Postrervalle y Comarapa, además de otros mas pequeños; así como también la ruta considerada como nueva aunque tiene mas de tres décadas de existencia, hacia el departamento de Cochabamba pasando por Warnes, Montero, Portachuelo, Buena Vista, San Carlos, Yapacani, San German y otros, continua hacia el Chapare cochabambino: y también una ruta de importancia es hacia el norte que pasa por las zonas colonizadas y la región Guaraya para continuar hacia la ciudad de Trinidad en el departamento del Beni pasando por San Pablo y otras localidades menores.
Las vías de los trenes
Encontrar información especifica sobre los ferrocarriles en el departamento de Santa Cruz, es algo poco exclusivo o solo dentro de lo inclusivo que hace a lo nacional, siendo información que se pierde entre la historia de la construcción de los ferrocarriles en el occidente en general, por lo tanto escueta.
La construcción del ferrocarril mas reciente paró hace como cuatro décadas, siendo la construcción del ferrocarril Santa Cruz – Rio Mamore, proyectado para algo mas de 400 kilómetros y que llegó solo hasta el rio Yapacani o muy cerca de su confluencia con el rio Ichilo, suspendiéndose su construcción por inestabilidades en los terrenos por donde debía continuar. Su construcción fue pagada con petróleo cruceño y estuvo a cargo de la Comisión Mixta Argentino – Boliviana, llegando a vincular a los pueblos del norte de Santa Cruz y se construyeron estaciones en Viru Viru, Warnes, Montero, Santa Rosa, Ayacucho, Molina, Menacho, para llegar a lo que se denominó Punta de Riel, sirviendo por un tiempo este ferrocarril para la extracción de troncas de arboles de Mara, de las concesiones ubicadas en el área de influencia en la provincias Sara e Ichilo, para los aserraderos establecidos en Santa Cruz.
En lo que se refiere al ferrocarril Santa Cruz – Yacuiba, después de la constitución de la Comisión Mixta Argentino – Boliviana en el año 1938, los estudios para su construcción fueron concretados en 1943, y su inauguración fue el 19 de Diciembre de 1957, algo como 15 años después del inicio de su construcción, obra que fue pagada con petróleo cruceño a la Argentina.
En un tiempo, estuvo proyectada la construcción de una variante férrea desde Boyuibe a Camiri, obra que avanzó hasta el pueblo de Cuevo, que hasta aun hace poco se conservaba el tendido de la línea férrea y aun queda la edificación de la estación en Cuevo, suspendiéndose la construcción por ciertos motivos no muy de conocimiento publico.
La construcción del ferrocarril Santa Cruz – Corumba, se proyectó en el año 1939, y su construcción terminó en el año 1955, estando a cargo de la Comisión Mixta Ferroviaria Boliviano – Brasileña; este ferrocarril movilizó en las décadas posteriores a su inauguración a mucha gente cruceña con rumbo al Brasil, principalmente estudiantes y comerciantes.
Lo cultural diverso
El desarrollo de la cultura cruceña, tuvo seguramente diversas facetas, comenzando con la crear una manera propia de hablar y de expresarse, que se ignora si es consecuencia de la influencia española o castellana, lo cierto es que la decisión de prescindir de las “S” del final de las palabras crea un nuevo léxico propio y característico, interesante y también agradable lo que continúa en vigencia e indudablemente marca la diferencia, ya que no es fácilmente asimilable para los extraños y es algo que viene desde la cuna.
Como espacio físico para el desarrollo de las diversas manifestaciones culturales, existe la Casa de la Cultura que fue fundada el 1 de abril de 1968, siendo el edificio donde esta establecido hasta ahora, construido entre los años 1930 y 1936, por un arquitecto yugoslavo, albergando inicialmente y por un tiempo a la Alcaldía Municipal o sea hasta que se constituyó la Casa de la Cultura como tal. Como fue optimizado el uso de los predios de la actual Casa de la Cultura, tiene que ser una historia larga, aunque probablemente solo se recuerda a quiénes ocuparon este predio, para diversidad de eventos, como el Festival Sombrero de Sao, el Coro Santa Cecilia y otros eventos similares y que también alberga a eventos nacionales e internacionales relacionados con el cine documental.
Actualmente, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, están establecidos varios museos, encargados de cada cual a su modo, rescatar y exhibir asuntos culturales diversos.
También existe una permanente cultura propia nativa en las regiones y provincias del departamento de Santa Cruz y de las diversas culturas propias, presentes en las selvas Amazónicas, en las selvas y abayoy de la transición Chiquitana, en los Valles interandinos y en las llanuras y serranías del Chaco, manifestaciones culturales que es casos son trasplantadas y también estilizadas para difundirlas o exhibirlas en algunos teatros de la ciudad.
Indudablemente Santa Cruz fue testigo y espectador de la presencia de la cultura europea traída a propósito en ciertos ámbitos familiares, algo tal vez poco publicitado como parte de la presencia de la cultura de los tiempos y en temporadas se suceden los festivales de la música Barroca en los pueblos-ciudades misionales.
Algo como epilogo que no tiene porque serlo

Indudablemente el crecimiento y desarrollo de Santa Cruz, fue sobre la base de los recursos naturales, en los tiempos en que estos eran abundantes, y por su abundancia la planificación de su aprovechamiento en un principio era lo de menos y es así que se movilizó la economía, que ahora continua sobre bases productivas con orientación de abastecimiento interno y exportación.
Mencionar hechos de cien o mas años atrás, tal vez puede ser fácil porque hay hechos documentados que pueden contribuir a la riqueza de la historia de Santa Cruz, remontando el tiempo y afirmando con seguridad que el crecimiento de Santa Cruz, así como el del Beni, que aun no termina de despegar del todo, giró en los asuntos de los recursos naturales por una increíble biodiversidad existente en esos tiempos ya pasados y en casos aun ahora.
Probablemente se podrían promover acciones, para una mayor difusión de lo que es la historia de Santa Cruz, ya que la historia es una necesidad en la educación y la idea es simplemente evitar que se desvirtue la propia historia cruceña. Santa Cruz departamento que tuvo y tiene indudablemente su propia historia de crecimiento y desarrollo, así como aspectos relacionados con su vida en todos los sentidos que se puedan concebir desde su fundación, así como en la historia de sus propios pueblos indígenas que también tienen una historia propia relacionada.
La presencia de los pueblos indígenas de las tierras bajas, los guaraní, los chiquitanos, los guarayos y los ayoreo, así como de los empresarios y personas individuales fueron quienes contribuyeron con el crecimiento de Santa Cruz lo que debe ser conocido.
Su crecimiento además, implica que como ciudad ahora con cerca de dos millones de habitantes, difícilmente puede ser administrada y controlada con mentalidad de pueblo de hace 4 décadas atrás, y menos con una mentalidad que no considere las reales necesidades de infraestructura y servicios.
El gobierno como el que tiene ahora, tanto en lo que concierne a la Gobernación, que paso de ser un Comité de Obras Publicas, a una Corporación de Desarrollo, para luego ser Prefectura y actualmente Gobernación, así como también al Gobierno Municipal, deberían hacer mayores esfuerzos para adaptarse a la situación moderna imperante y a las nuevas situaciones que se van generando paulatinamente y esto debe hacerse de manera visionaria, que también revise la historia, para adaptar nuevas tendencias, algo menos conservadoras, por el simple hecho de su permanente y creciente cosmopolitismo.
Desafortunadamente y también afortunadamente en algunos aspectos, Santa Cruz de la Sierra y menor escala Santa Cruz departamento en general, creció desmesuradamente, pero sin dejar la mentalidad de ser aldea.
Ignorar la historia propia es invitar a que otras iniciativas pretendan que no existe una historia propia para inventar otra con la ocurrencia de refundar un país, considerando que “la historia comienza conmigo”, a lo cual hacen eco quienes no tienen una historia clara o el conocimiento de lo que fue.
No se trata de repartir loas o mencionar a cada persona o familia que contribuyó desde Santa Cruz pueblo, hasta el Santa Cruz ciudad o urbe, se trata de construir una historia diferente, porque de hecho lo es, y acaso no es importante en el marco de la cultura enseñar también la historia propia en los ciclos educativos, en lugar de historias ajenas o incomprensibles que sirve solo como cultura general y no como de identidad.
Así como la historia de un pueblo, la historia propia es asunto de alma adquirida, aunque el resto venga o pueda venir de tierras lejanas, o como se dice, de otras sangres, -aunque todas son una sola- y el venir es solo consecuencia de accidentes naturales, ya que nadie decide donde nace o viene a nacer, esas son decisiones de los mayores.
Lo que es innegable, es que cuando se adopta o apropia la identidad de un pueblo, es algo que marca y esa marca no es perecedera, por lo que siempre, en algún momento quedará la nostalgia del Santa Cruz de Antaño y a la vista el Santa Cruz de ahora.