Insularidad
vivimos en una isla que no tiene salida al mar
donde la niebla lo envuelve todo
y nunca corre el aire
una isla que no aparece ni en mapas ni en cartas náuticas
donde no hay faro que ilumine la noche
ni árboles donde cobijarse
ni esperanza donde agarrarse
una isla que se hunde irremediablemente
donde no hay a donde ir
a la que nadie llega
de la que nadie puede salir jamás
aquí todos somos náufragos
del salitre
y de nosotros mismos
Mala memoria
esta noche
habrá alguien
llorando en la cama la ausencia de un amor
o metiéndose rayas a mansalva mientras juega a World of Warcraft
o quemándose la garganta y la vida cigarro tras cigarro haciendo un repaso de sus fracasos
o viendo porno por internet por puro aburrimiento
o ligando por Tinder buscando más que sexo ternura
o buscando el coraje para hincharse a lexatin
o dando vueltas y más vueltas en la cama esperando que el agotamiento le venza
pero ya es tarde
es de noche
y está oscuro
y no les vemos
y tampoco
queremos recordar
o queremos olvidar
cuando ese alguien
éramos nosotros
Muerte de un vencejo
fuiste
como ese vencejo
que cae al suelo
y recogemos y lanzamos al aire
para que retome el vuelo y la vida
pero no hay forma. no sirve. no vuela
y lo llevamos a casa
sintiendo latir su corazón y su miedo en nuestras manos
y lo intentamos
alimentándolo con migas de pan con leche con salchichón con hormigas
hasta con moscas que cazamos y a las que arrancamos las alas y el vuelo
pero no hay forma. no sirve. no sabemos
y le hacemos un hogar un nido un refugio en una caja de zapatos
y le damos besos calor amor cariño mimos
todo lo que está en nuestras manos
pero no sirve
y le miramos a los ojos
y sabemos que nada sirve para nada
no sirve arroparle ni las palabras ni las canciones ni los poemas ni lo leído ni lo aprendido…
nada sirve
no ha nacido el vencejo
para los cuidados de los hombres
ni los hombres
para el vuelo de el vencejo