Santiago. La ciudad neoliberal

a Homero Carvalho.

La poesía anda enlutada

Nuevamente nuestros bardos deben abandonar la ciudad de Santiago.

Tal es la condena de unos verdugos de temperamento excepcional.

«Prisión y exilio» -vitorean los heraldos de La Intendencia-.

Y no hay quien haga defensoría de la voz poética.

Nadie quiere saber de esdrújulos

¡No está Quevedo!

¡No, no está!

Aún se encuentra en prisión

¡Todos bucólicos, arruinados!

Todos hambrientos de acumulación ante la navaja de la mercancía.

El Juez del 2do juzgado de Santiago despachó un parte que reza así;

«Carabineros de Chile y la Fuerza Pública están facultados para aplicar apercibimiento de arresto y prohibir toda expresión de artes ociosas, perezosas e inconstantes que puedan abatir la conformidad política, obstruir el comercio urbano y lesionar las buenas costumbres pecuniarias».

¡Ciega oscuridad!

¡Ciega imaginación!

¡Oh melancolía ante tamaña ruina moral!

¡Ay sonora soledad de la ciudad neoliberal!

Será el poeta un protestante nostálgico porque ha perdido para siempre la fe.

Por desventura la condena ya es ley.

¡Fuera de los muros de la ciudad!

Mauro Salazar J. / Escritor, sociólogo, ensayista