El prólogo en tiempos de pandemia
Alba Balderrama Georgie tenía una amiga a la que le decían Lisa, pero que se llamaba Luisa Mercedes Levinson. Al que le decían Georgie, se llamaba Jorge Luis Borges. Los dos juntos, con Silvina Ocampo y Bioy Casares, hacían unas excursiones estrambóticas, nocturnas y alocadas por los puentes lóbregos de Constitución en los márgenes de […]