Mi nueva agenda de notas
Heberto Arduz Ruiz El cielo paceño tiene a sus pies a una montaña, de tres picos elevados, cubiertos de alba divinidad y extraños sortilegios. Pocos saben que súbditos extranjeros extraen minerales de sus entrañas; quiera Dios que los moradores de la ciudad, que conturbados viven sus días, sin paz ni misericordia, encuentren feliz rumbo lejos […]