Del subsidio al misil: Bolivia importa petróleo… y ahora también la guerra
Hay una magnífica expresión en portugués que debería colocarse en la entrada del Ministerio de Economía: o ótimo é inimigo do bom. Lo óptimo es enemigo de lo bueno. Una advertencia contra esa enfermedad frecuente entre economistas y políticos: diseñar soluciones impecables para países que solo existen en los paisajes del Excel. En el debate […]