Nda farka tafa ni, ni tafa ga, wor kur ci a fō
(Si un burro te da una patada y das al burro una patada, sois iguales)
Proverbio Songhay.
Ismaël Diadié Haïdara
Una de las consecuencias del eurocentrismo “blanco” es la producción del nazismo y de la apartheid haciendo del problema racial, una política de discriminación fundada sobre bases biológicas. Los judíos, la mujer y el negro serán las figuras de la marginalisación que produce como centro.
Los Judíos reaccionarán con el sionismo, la mujer con el feminismo y la negritud por el afro-centrismo.
En 1905, W. E. B. Dubois (1968 – 1963) uno de los fundadores de la sociología moderna y una figura central del pensamiento negro del siglo XX y William Monroe Tottercrean (1872 – 1934) el Niagara Movement para abolir todas las formas de discriminaciones raciales y acceder al derecho de voto como lo garantía la constitución americana. W. Dubois quiso mostrar el genio y la humanidad de los Negros publicando The Souls of black folk (las Almas de los pueblos negros), una colección de 14 ensayos publicado en 1903. Muere en Accra con 94 años, el 27 de Agosto de 1963, en la víspera del discurso de Martín Luther King, I have a dream. De hecho, su vida y su obra se expresa a través del sueño de Martin Luther King y antes, de otro movimiento surgido en Francia, La Negritud. Para la especialista belga Lilyan Kesteloot (1931–2018) este libro es el fundamento del pensamiento de la Negritud.
En los albores del año 1921, René Maran publicaba Batouala (1921), una novela que le hizo ganar el mismo año, el Premier Goncourt, convirtiéndose en la primera novela de un escritor negro en obtener esta distinción. Sin perder el respeto para el hombre blanco ni adular al negro, condenaba en esa novela la crueldad del sistema colonial. De hecho, el libro es célebre no solo por su relato centrado en la vida africana en Ubangui-Chari (actual República Centroafricana), sino sobre todo por su prólogo anticolonial extremadamente crítico. René Maran (19219 y William Dubois (1963) son los padres de ese movimiento poético que dará mucho de sí entre los años treinta y los años sesenta.
La publicación de la Revista Légitime défense (1932) con Étienne Léro (1910–1936), René Menil y otros activistas surrealistas y marxistas, abre el camino, siguiendo la senda de W. Du Bois para la Négritude. En sus páginas se rechaza la asimilación colonial francesa, se critica el racismo colonial, y se reivindica una conciencia negra revolucionaria. la crítica radical del colonialismo, la afirmación cultural negra, y la politización de la identidad antillana y africana se encontrarán en los años venideros en el discurso de Aimé Césaire (1913-2008), Leopold Sedar Senghor (1906-2001), Léon Gontran Damas (1012-1978), Félix Eboué (1884-1944), Augusta Savage (1892-1962), Claude McKay (1889, 1948)… quienes se encontraban en el salon de Paulette y Jane Nardal, a Clamart, en les Hauts-de-Seine. Estas dos señoras de Martinica son las madrinas olvidadas de la Negritud.
La negritud es un movimiento de exaltación de los valores culturales de los pueblos negros. Es la base ideológica que impulsó el movimiento independentista en África.
Según Senghor, la negritud es el conjunto de valores culturales de África negra. Para Césaire, esta palabra designa en primer lugar el rechazo. Rechazo ante la asimilación cultural; rechazo de una determinada imagen del negro improductivo.
- El poeta como testigo lo mismo que en Celan
- El poeta exalta los valores del negro
- Canto a la libertad
Paralelamente a la Negritud, se desarrollo en America y el Caraïbe el negrismo. El Negrismo fue un movimiento cultural surgido en el Caribe hispano en las primeras décadas del siglo XX, especialmente en los años 1920 y 1930. Surge en Cuba y Puerto Rico, en diálogo con las vanguardias europeas (modernismo, surrealismo, futurismo). Está relacionado con el auge de las culturas afrodescendientes en el Caribe y con el interés por lo “popular” y lo “africano” en el arte. Se desarrolla en paralelo, aunque de forma distinta, al Harlem Renaissance y a la Négritude. Se caracteriza por la revalorización de las culturas africanas y afrocaribeñas, el uso de ritmos, musicalidad y oralidad en la poesía, la representación de personajes negros en la literatura y el arte, el interés por el folclore, la religión y la vida popular afrodescendiente.
Entre los negristas más prominentes se destacan Emilio Ballagas (1908-1954) y Nicolás Guillén (1902-1989) de Cuba, Manuel del Cabral (1907-1999) de la República Dominicana, Luis Palés Matos (1898-1959) y Julia de Burgos (1914-1953) de Puerto Rico e Ildefonso Pereda Valdés de Uruguay. El novelista cubano Alejo Carpentier hizo mucho para promover la literatura y el arte negro. Fernando Ortiz fue un destacado promotor cubano de lo afro-cubano.
El poeta cubano Nicolás Guillén, a través de sus escritos ha llamado la atención sobre la cultura de los negros y a través de su tratamiento la elaboración de un estilo de negrismo cubano. En su obra Guillén expone y luce la cultura negra que emerge de la mano de procesos transculturales y de mestizaje, creando lo que identificó como «el color cubano”.
Entre los poetas de la Negritud hay que destacar a Senghor, Césaire y Damas. Primer presidente de Senegal, poeta, ensayista, Leopold Sedar Senghor nació el 9 de octubre de 1906 en la pequeña ciudad costera de Joal, al sur de Dakar, y murió en Verson (Normandía), el 20 de diciembre de 2001. Realizó estudios universitarios en París dónde se vinculó al partido socialista francés (SFIO) en 1937; entra en contacto con poetas y activistas negros como Paulette, Aimé Césaire, Léon-Gontran Damas, junto a quienes lanzó la idea de la negritud, que define como la expresión de los valores culturales del mundo negro. A través de una gran obra poética, Chants d’ombre (Cantos de sombra), de 1945; Éthiopiques (Etiópicas), de 1956; Nocturnes (Nocturnos), de 1961; y Élégies majeures (Elegías mayores), de 1979, Hosties noires (Hostias negras),defiende este concepto de Negritud. Senghor fue elegido miembro de la Academía francesa el 2 de Junio del año 1983.
MUJER DESNUDA
¡Mujer desnuda, mujer negra,
Vestida del color que es tu vida, de tu forma que es belleza!
Crecí bajo tu sombra; la dulzura de tus manos vendó mis ojos
Y he aquí que en el corazón del verano y del mediodía, te descubro
Tierra prometida, desde lo alto de un cuello calcinado
Y tu belleza me fulmina en pleno corazón, como el
alumbramiento de un águila.
Mujer desnuda, mujer oscura
Fruto maduro de carne firme, extasiadas sombras del vino
negro, boca que hace lírica mi boca
Sabanas de horizontes puros, sabanas que se estremecen
a las caricias fervientes del viento del Este
Tam-tam esculpido, tam-tam tendido que ruge bajo los dedos del vencedor.
Tu voz grave de contralto es el canto espiritual del Alma.
Mujer desnuda, mujer oscura
Aceite que ningún soplo perturba, aceite quieto en los
flancos del atleta, en los flancos del príncipe de Malí
Gacela unida a las estrellas, las perlas son estrellas
sobre la noche de tu piel
Delicias de los ojos del espíritu, los reflejos del oro
encarnado sobre tu piel que reverbera
A la sombra de tu cabellera, se ilumina mi angustia
en los soles próximos de tus ojos.
Mujer desnuda, mujer negra
Yo canto tu belleza que pasa, forma que fijo en la Eternidad,
Antes que el destino celoso te reduzca a cenizas,
para nutrir las raíces de la vida.
Aimé Fernand David Césaire (Basse-Pointe, Martinica, 26 de junio de 1913-Fort-de-France, ibídem, 17 de abril de 2008) fue un poeta y político francés. Fue con Senghor uno de los inventores de la Negritud y, uno de los más grandes poetas del movimiento surrealista también. Su libro Cahier d’un retour au pays natal fue elogiado por André Breton en su prefacio del año 1947.
Lejos de los días pasados
pueblo mío
cuando
lejos de los días pasados
renazca una cabeza bien puesta sobre
tus hombros
reanuda
la palabra
despide a los traidores
y a los amos
recobrarás el pan y la tierra bendita
tierra restituida
cuando
cuando dejes de ser un juguete sombrío
en el carnaval de los otros
o en los campos ajenos
el espantapájaros desechado
mañana
cuando mañana pueblo mío
la derrota del mercenario
termine en fiesta
la vergüenza de occidente se quedará
en el corazón de la caña
pueblo despierta del mal sueño
pueblo de abismo remotos
pueblo de pesadillas dominantes
pueblo noctámbulo amante del trueno furioso
mañana estarás muy alto muy dulce muy crecido
y a la marejada tormentosa de las tierras
sucederá el arado saludable con otra tempestad
Damas nació en Cayena (Guayana Francesa). Es hijo de Ernest Damas, un mulato de ascendencia europea y africana, y de Bathilde Damas, una mestiza de ascendencia americana y africana. En 1924, Leon Gontran Damas fue enviado a Martinica a estudiar al Lycée Victor-Schoelcher, en donde conoció al poeta Aimé Césaire. Seguiran juntos en París donde con Senghor lanzarán el movimiento de la Negritud.
EL LAMENTO NEGRO
Me llenaron la vida de plomo y de vacío
la libertad me es un dolor horrible
con mis ojos de hoy veo el pasado
poniéndolos en blanco de rencor de vergüenza
La inexorable tristeza de los días
no se cansa de arder en la memoria de lo que fue
y no es mi vida rota
Vuelva pues el pasado todo asombro
a golpe de soga y aspereza de cuerpos calcinados
del pie a la cabeza calcinados
de carne muerta de hierros al rojo vivo de brazos
partidos por furibundos látigos los látigos que hacen
caminar la plantación y la riegan con sangre
la sangre de mi sangre azucarera
y retar a los dioses la pipa del negrero.
En L’Etre et le Néant (1943), Sartre (1905-1980) expone los principios de una ontología de la libertad y de la alienación. En su Reflexión sur la question juive de 1944, aplica sus conceptos elaborados en l’Etre et le Néant sobre el Judíos en su situación para una crítica histórica y social del racismo y de la creación de una identidad Judía. Seguirá ese trabajo de aplicación de las teorías de su obra filosófica sobre cuestiones históricas volviendo la vista hacia la cuestión negra en Orphée Noir. Después de un viaje en USA en 1945, escribe un año después la Putain respectueuse. Es miembro del comité de patronos de Présence africaine y su Orphée noir aparece con ocasión del bicentenario de la abolición de la esclavitud. Escribe el texto como prefacio a la Anthologie de la nouvelle poésie Nègre et malgache de langue française en 1948 a petición de Leopold Sedar Senghor y de Alioun Diop. Sartre seguirá con otros prefacios desarrollando su lectura de la cuestión negra: Portrait du colonisé, de Albert Memmi; Les damnés de la terre de Frantz Fanon; La pensée politique de Lumumba. Textes repris dans Situation V, Colonialisme et néo-colonialisme, Paris Gallimard, 1964. Sartre se interesa a la poesía negro africana de manera específica en la introducción de esta Antología de Senghor.
La lectura que hace Sartre de la poesía negro africana se puede reducir en dos puntos:
- Racismo anti-racista
- Negritud y comunicación: el fracaso
3. La disolución de la Negritud en el cosmopolitismo de una lucha del proletariado.
Sartre de entrada muestra la situación del negro frente a la mirada blanca y la dificultad que tiene el poeta negro africano de emanciparse de esa mirada. Expuesto a la mirada del blanco, el cuerpo y su color se hacen portadores de significación, El negro pierde su individualidad. La facticidad del cuerpo por sí, solo es por lo que es para el otro. “Negro” es la significación de sí a la que el negro se abstrae. Reconocer el blanco como otro es aceptar su mirada. El poeta negro africano de un lado necesita emanciparse de la mirada reduccionista y racista del blanco; de otro lado, hace uso de la lengua del blanco para expresar esa emancipación. El Negro recoge con una mano lo que aleja con la otra. Como Sartre lo ha expresado en Qu’est-ce que la littérature? Hay una distinción eidética entre prosa y poesía. En la prosa, cada palabra está surdeterminada por un componente de significado ya dado en el lenguaje del blanco. De allí, el lenguaje de expresión manifiesta del negro es su fracaso. La estructura de referencialidad de la palabra al objeto hace imposible todo proyecto de escritura. El negro se salvo de ese fracaso a través de la poesía. Ese género permite una autodestrucción del lenguaje y de sus valores semánticos.
Solo desde la poesía, el poeta negro africano puede liberarse de la mirada del blanco yendo al encuentro universal, cosmopolita del dar y recibir con sus propios valores.
Por ello, el poeta negro intenta vaciar el lenguaje, la lengua francesa de toda su carga de violencia, de exclusión; por ello, necesita renacer una nueva sintaxis capaz de generar otra semántica en la que puede habitar. Su acto de liberación de la violencia le encierra en la violencia. Es desde el racismo que intenta en vano llegar al cosmopolitismo.
Fuera de la cuestión del lenguaje, Sartre vuelve el movimiento de la Negritud a su historicidad, mostrando que es un momento histórico de una revolución más abierta y universal, la proletaria que abordará más tarde en su Critique de la raison dialectique.
El poeta Negro africano intenta emanciparse desde la poesía y la lengua en la que está encerrado. La Negritud es una revolución en el lenguaje condenada sin embargo al fracaso tanto en el lenguaje como en la historia. La larga sombra de Sartre sigue pesando sobre la Negritud como lo ha hecho sobre Jean Genet, Baudelaire o Flaubert.