Jorge Lizarraga Torrico
Cuando Evo Morales asumió la presidencia de la República de Bolivia, afirmó que en 10 o 20 años el país estaría mejor que Suiza, ¿no obstante 20 años después que queda de esa ilusión? Una cloaca, una multimillonaria estafa al pueblo de Bolivia y lo que se viene será aún más descarado y escandaloso según el mismísimo mandatario actual; y para colmo de males, un reconocido político y abogado cruceño quien candidateará a la gobernación por dicho departamento, sueña con que Santa Cruz sea la nueva Dubái, pero ¿será que al menos conoce el país? ¿O por ultimo habrá recorrido su departamento para desear sea Dubái? ¿Cómo lo lograra?
Es evidente que luego de 20 años de manoseo político a la cosa pública, a sus instituciones y sus órganos de poder, hoy por hoy ya veamos o escuchemos con claridad deseos de una Bolivia mejor, más productiva, con mayor desarrollo y progreso, ¿pero eso de decir la nueva Dubái? Me recuerda a aquel quien vino del campo, lleno de deseos citadinos a decir, que en 10 o 15 años Bolivia será Suiza o peor estaríamos mejor que Suiza, sin haber conocido nuestras fronteras primero, es decir despropósito y deseo de 180 grados contradictorio que jamás ni por asomo pudimos ver, es más, ni siquiera los ministros, viceministros por más de pueblo que hayan sido, ninguno se transportaba por transporte público, como así los gobernantes en suiza hacen, es decir ni lo mas mínimo siquiera pudimos imitar, pero para hablar campeones mundiales.
Con relación al País Helvético, y de facto, Suiza es más pequeño que Oruro como departamento, la población es casi idéntica al del país, pero su cultura, pasado, costumbres y relevancia política en el mundo para nada es similar, por el contrario, diametralmente opuestos, aun así, el deseo era ser igual o estar mejor que ellos, ¿pero en qué? ¿Banca? ¿Carreteras? ¿Población? ¿Lengua?, ¿humildad, sencillez? ¿al menos neutralidad política tenemos? ¿nada con que compararnos, en absoluto y Dubái?, peor ¡
Primero, en Dubai se tiene un altísimo costo de vida, ¿será que en Santa Cruz su gente lo desee así? y además existen variadas restricciones culturales y legales (basadas en la ley Sharia, afectando la libertad de expresión y comportamiento público, las críticas políticas o religiosas, las muestras públicas de afecto y las relaciones homosexuales están prohibidas) y por lo que hay por allá, me sorprendería deseen se les trate igual que en aquel emirato. El Tráfico y Ruido, por excelencia es significativo, no solo por los atascos, o embotellamientos sino el altonivel de ruido que afecta indudablemente la tranquilidad, amando los dubaties el claxon o bocina y no sé si sea igual en santa cruz; un mercado laboral de menos a más, existiendo una gran brecha salarial y de oportunidades entre los trabajadores altamente calificados y los inmigrantes de baja calificación y para colmo de males y por ahí que quizá quiera ser comparada y deseada para Bolivia, existe un auge del turismo que ha llevado a desafíos de sobrecarga en la infraestructura, de mucha calidad, de mucho costo pero que al final solo es visible y no útil como los dubaities desearían, por lo que ojo de lo que se desea para santa cruz ¿Que sea la Dubái para Bolivia? Dubái para América del Sur?, es cuento evista y por tal falso y mucha ilusión, pero nada de acción y menos realidad.
Finalmente, grandes sorpresas estamos viendo rumbo a las subnacionales 2026, candidatos que renuevan sus aspiraciones de ser nuevamente alcaldes, caras nuevas pero viejas deseando ser gobernadores, caras nuevas y muy jóvenes deseando tener al menos poder municipal o departamental, sin embargo no hemos identificado a ningún partido político per se, con nomenclatura política, valores o principios políticos, discurso político, que se identifique con alguien o algo y solo vemos caras nuevas, no tan conocidas y otras conocidísimas que desean ser parte de algún cambio, pero que de que cambio hablamos? ¿Si hasta los buenos deseos de que Santa cruz sea la nueva Dubái se animan a ofrecer?, pero con que plata? ¿Cuánto se necesitaría? ¿De cuánto el aporte gubernamental? ¿Del gobierno autonómico? ¿en qué tiempo se tendrá la nueva Dubái? ¿Cuánto del inversor privado del extranjero? y a que costo? ¿Bajo qué premisas o promesas de inversión? En fin, muchos creerán que siguen hablando con animales levanta manos o prometiendo a los corderos menos lobos, pero si hablaran de competencias exclusivas, privativas, compartidas, recurrentes, para hacer esto, aquello, mas por acá, menos por allá, etc., escucharíamos claridad en propuestas y quien sabe convenzan así a la prole, incluso convenzan a otros de distintas regiones, hasta eso, debiera profundamente reflexionarse en aprobarse y tipificarse como delito, falsas promesas políticas, porque de suiza a Dubái mañana alguien saldrá para decir mejor independencia para todos y así estaremos mejor y chau Bolivia.
Jorge Lizarraga Torrico es Abogado