Agustín Herrero

Antes era la única voz dominante en la conversación pública. Ahora hay varios actores que compiten y lo han despojado de ese lugar de privilegio. Antes era la fuente más confiable de todas. Ahora su veracidad e independencia cada vez es más discutida. El debilitamiento del periodismo crece y, con mayor rapidez, los desafíos de la profesión en la región se agrandan.

“Hoy son muchos actores, empresas, organizaciones, los propios gobiernos, que aportan información a la discusión y al debate público, y entonces eso hace que se esté redefiniendo la función del periodismo. Es decir, ya no es el periodista el único que publica las cosas a diario. El periodismo solía pensarse como el actor profesional que verificaba y de alguna manera velaba por la calidad de aquello que se consumía. Cuando deja de tener esa función de protector de la información social, también empiezan a circular versiones alternativas, con los inconvenientes que existen en la subsistencia y competencia de información de calidad con información que no es de tanta calidad. Y el efecto en general es que todo entra en suspicacia”, sostuvo la directora de Info Ciudadana, Adriana Amado.

La investigadora argentina participó en un nuevo seminario web del Foro Pamela Howard, una iniciativa del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) y su Red Internacional de Periodistas (IJNet), enfocado en la democracia y la libertad de prensa en América Latina.

“Lo que estamos viendo en Latinoamérica es que, a diferencia de lo que se dice muchas veces, la gente cada vez cree menos. Las últimas cifras del Latinobarómetro y de otros reportes que investigan la confianza, nos muestran que la gente está más desconfiada y que Latinoamérica es uno de los continentes con más escepticismo. Y ahí está el desafío. Porque el periodismo no solo tiene que recuperar confianza en su labor en una sociedad desilusionada o descreída de todo, sino que también tiene que colaborar para consolidar esa confianza social perdida”, agregó Amado.

“Continente peligroso”

La doctora en Ciencias Sociales y directora de la ONG Info Ciudadana también se mostró preocupada por las amenazas a la libertad de expresión en la región. Y para ser lo más gráfica posible utilizó un ejemplo que lo dice todo: según el último registro de Reporteros Sin Fronteras, la cantidad de periodistas asesinados en la región se equipara al número de periodistas asesinados en la guerra de Ucrania. 

“América Latina es un continente peligroso para ejercer la profesión”, apuntó.

Pero para Amado esa no es la única preocupación. Según explicó en el seminario web, hay otras formas de restricción a la libertad de expresión que son más “sutiles” pero “no por eso menos eficaces”: el señalamiento a periodistas por parte de personalidades públicas de alto impacto o poder.

“Eso que puede parecer una anécdota en una conferencia de prensa, es una restricción. Porque en definitiva, ningún periodista tiene ganas de ser señalado por el poder. No solamente porque eso lo pone como blanco de toda la hostilidad digital, sino que también puede traerles problemas en el trabajo o en su comunidad”, expresó.

Amado entiende que ese señalamiento no solamente condiciona al periodista señalado, sino que también funciona como una advertencia para sus colegas. “Es como diciendo: ‘Ojo que si tocas estos temas o estos personajes, vas a sufrir las mismas represalias’. Entonces se generan situaciones de autocensura que son más sutiles que las agresiones físicas contra los periodistas, pero no por eso son menores”, aseguró.

Además, la investigadora argentina y autora del libro “Las Metáforas del Periodismo”, se refirió a otro tipo de restricciones menores pero que, según su punto de vista, son parte de un todo que menosprecia la labor periodística.

“En mi país, los periodistas no tienen una categoría impositiva. Cuando uno quiere sacar una condición de autónomo para ejercer la profesión, no tiene. Tiene que encuadrarse en alguna otra categoría o ver cómo es que explota su trabajo. Eso que puede parecer una sutileza, también habla de la falta de encuadre de la profesión, de las limitaciones que puede tener para desarrollar una actividad que le permita tener independencia”, sentenció.

Puedes ver el seminario online completo aquí: