Escribiendo en ruso
Claudio Ferrufino-Coqueugniot Finalmente, hoy jueves, me he quedado en casa. Nunca me alcanzaron las horas y hoy ya llevo tres discos: liturgias rusas que siempre me traen zozobra. Te recuerdo, Ekaterina, en aquella catedral de Kharkiv, más bella que los iconos, que Dios mismo, si es que se ha visto la cara del dios. Supongo. […]