Llorar en un atardecer de fuego
Andrés Canedo La vida tiene sus complicaciones y ellos lo fueron aprendiendo con el rigor que la misma suele imponer. Pero al principio, desde que se conocieron, todo fue una apoteosis de amor. Las conversaciones, las comidas, las lecturas compartidas, la música, tanta (el Réquiem, de Mozart; las sinfonías de Beethoven y de Tchaikovsky; algo […]