¿Estado etílico?
O, de manera más sencilla, ¿está borracho el Estado boliviano? Desde luego que no, porque hablamos de una institución, es decir una construcción social que no ingiere, estrictamente hablando, comidas ni bebidas. Entonces ¿serán sus operadores –que se sienten en sus dueños– los que se pasaron de tragos? Con seguridad, unos cuantos si, otros, una […]