Nil
Lara no ve lejos. Su cerebro está formateado para los tiempos del TikTok, que son efímeros. Funciona por impulsos pasionales y no motivado por razonamiento. Es como Trump, que usa su red virtual Truth Social para evacuar lo que se le viene a la cabeza mientras está sentado en el retrete: insultos, ataques, quejas, lloriqueos. El […]