Inmediaciones
El precio del dólar paralelo continúa en descenso en Bolivia, una tendencia que se consolidó tras el anuncio del Gobierno de devolver depósitos en dólares de hasta $us 1.000 a los ahorristas del sistema financiero. La medida, presentada por el presidente Rodrigo Paz junto al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, busca recuperar la confianza de la población y aliviar la presión sobre el mercado cambiario.
La actual coyuntura tiene raíces en 2023, cuando la banca boliviana dejó de entregar dólares a sus ahorristas debido a la escasez de divisas. Aunque los clientes podían ver sus saldos en cuentas, no podían acceder a ellos en efectivo. Esta situación derivó en lo que muchos economistas denominaron un “corralito cambiario” de facto.
La falta de acceso a dólares oficiales disparó el precio del paralelo, que llegó a cotizarse hasta en 20 bolivianos por dólar en 2025, muy por encima del tipo oficial de 6,96. El fenómeno generó desconfianza en el sistema financiero, alimentó la especulación y afectó directamente a familias y empresas que dependían de la divisa para importaciones, pagos internacionales o simplemente para resguardar sus ahorros.
El ministro Espinoza recordó que “la anterior gestión dejó una deuda con los ahorristas. No se podía seguir con un sistema financiero que mostraba saldos pero no entregaba efectivo. Eso minó la credibilidad y generó un mercado paralelo descontrolado”.
La devolución de depósitos en 2026
El 27 de enero de 2026, el presidente Rodrigo Paz y el ministro Espinoza anunciaron la devolución de depósitos en dólares de hasta $us 1.000. Según el Banco Central de Bolivia, la medida beneficiará a unas 770.000 personas y 20.000 pequeñas empresas, cubriendo más del 80 % de los depositantes en divisa extranjera. En total, se estima que se liberarán $us 48 millones en esta primera etapa.
El ministro Espinoza destacó que la devolución es una señal de estabilidad y respeto hacia los ahorristas. “Estamos cumpliendo con la gente. Más de 700.000 personas podrán retirar sus ahorros, lo que significa confianza en el sistema financiero y un alivio inmediato para las familias”, afirmó.
Por su parte, el presidente Paz subrayó el carácter social de la medida: “Vamos a ir liberando esos dólares para que vuelvan a sus verdaderos dueños, el hombre y la mujer trabajadora”.
El economista Rubén Arias añadió que la devolución de depósitos es clave para explicar la caída del paralelo. “Cuando la gente ve que puede acceder a sus ahorros, se genera seguridad jurídica y circulan más dólares en la economía. Eso presiona a la baja el tipo de cambio paralelo”, señaló.
Tras el anuncio oficial, la cotización del paralelo pasó de 9,55 a 9,39 bolivianos en pocas horas y siguió retrocediendo durante la jornada. En Santa Cruz, el dólar se cotizaba en 9,60 en físico y entre 9,28 y 9,32 en plataformas digitales. En La Paz y Cochabamba, los valores fueron similares, con variaciones según la disponibilidad de billetes.
El economista Arias explicó que la reducción del encaje legal en moneda extranjera también contribuye a aumentar la liquidez bancaria, fortaleciendo la capacidad de las entidades financieras. “Esto va a facilitar el acceso al crédito porque habrá mayor liquidez bancaria para poder prestar”, afirmó.
El presidente del Banco Central, Edwin Rojas, señaló que “la caída del paralelo es una muestra de que las medidas están funcionando. No se trata solo de devolver depósitos, sino de dar certidumbre a los mercados. La gente necesita saber que sus ahorros están seguros y que el sistema financiero responde”.
El debate sobre el futuro del tipo de cambio
Aunque la brecha cambiaria tenderá a reducirse, los analistas consideran difícil que el paralelo llegue al tipo oficial de 6,96 bolivianos. El Banco Central ha planteado la posibilidad de avanzar hacia un esquema flotante, aunque aún no se conocen los detalles técnicos.
El economista Arias fue cauto al señalar que, aunque la brecha cambiaria tenderá a reducirse, es difícil que el paralelo llegue al tipo oficial. “Que se va a cortar la brecha, indudablemente sí; que llegue al dólar referencial todavía habrá que ver”, sostuvo.
El ministro Espinoza, por su parte, aseguró que “no está en los planes inmediatos una devaluación. Lo que buscamos es estabilizar la economía y dar confianza. Una medida de ese tipo tendría un costo político y social muy alto”.
El presidente Paz añadió que “Bolivia necesita un debate serio sobre el tipo de cambio. No podemos seguir con un esquema rígido que no refleja la realidad del mercado. Pero cualquier cambio será gradual y responsable”.
Significado social y político
La devolución de depósitos en dólares, más allá de su efecto inmediato en el mercado paralelo, tiene un significado profundo. Para miles de familias, recuperar hasta $us 1.000 representa la posibilidad de cubrir necesidades básicas y planificar con mayor seguridad. Para las pequeñas empresas, significa reactivar operaciones comerciales que dependían de dólares para importar insumos.
El ministro Espinoza destacó que “esta medida no es solo económica, es también social. Estamos devolviendo tranquilidad a las familias y confianza a los empresarios. Eso es fundamental para la estabilidad del país”.
En términos políticos, la medida busca diferenciar la gestión de Rodrigo Paz de la anterior, mostrando capacidad de respuesta frente a una crisis que afectó directamente a cientos de miles de ciudadanos. El gesto apunta a frenar la especulación, devolver confianza y abrir un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro del tipo de cambio en Bolivia.
El analista político Carlos Borda señaló que “la devolución de depósitos es también un mensaje político. El Gobierno quiere mostrar que escucha a la gente y que responde a sus demandas. Eso fortalece su legitimidad en un momento de incertidumbre”.