Mujer, esa escritora dormida
Amalia Caridad Cordero Martínez /Cuba. Mi primer instinto fue buscar a mi madre; después, el primer dedo que aprisioné, el primer llanto avisando que era hora de alimentarme, fueron lecciones que incorporé. Así me di a conocer. Para que ganara equilibrio, me sostuvieron hasta que comencé a traspasar puertas. Fui dando tumbos hasta la cocina, […]