Marco Fernández Ríos 

Más de 140 corredores aceptaron el desafío de correr a través de un camino empinado, con rocas, nieve, bajas temperaturas y frío, en uno de los cerros de la cordillera de los Andes.

Un competidor pasa por la parte más alta del Chacaltaya, durante el skyrunning. Foto: Marco Fernández Ríos.

A los 4.576 msnm del mirador Jilarata, con luz tenue y un viento intenso que no hace prever que va a nevar, Lourdes Aquino calienta para correr 33 kilómetros de tierra, rocas y nieve. Con un pantalón y rompevientos negros, hace estiramiento de piernas y calentamiento en el sector donde bifurcan dos caminos: uno que lleva al imponente Huayna Potosí y otro que transporta al enigmático Chacaltaya, adonde ella y otros 143 corredores subieron como desafío a la naturaleza y a ellos mismos.

Desde 2016 que Skyrunning Bolivia —organización deportiva afiliada a la Federación Boliviana de Ski y Andinismo (Febsa)— lleva a cabo competencias en las que no sólo se trata de correr, sino también bajar y subir cerros, escalar, llegar a alturas considerables y retar las inclemencias del tiempo.

Hace cinco años empezaron con una competencia entre Milluni (distrito 13 de El Alto) y el cerro Charquini. Luego continuaron con el Pico Austria, Sajama, Sorata y con Chacaltaya, que para Ragna Debats, campeona mundial de trail 2018, es un verdadero skyrunning.

“Antes eran 20 kilómetros, pero desde hace tres años que ampliamos a 33 kilómetros”, informa Paolo Choque, director de Skyrunning Bolivia, quien después enciende el altavoz con el fin de convocar a los corredores para iniciar el reto deportivo.

Con delegaciones provenientes de La Paz, Oruro, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, además de Francia y otros países, el Skyrunning Chacaltaya de este año —la primera carrera del calendario anual— se dividió en tres categorías: ocho kilómetros (promocional), 18 kilómetros (juvenil) y 33 kilómetros (válido para el campeonato, que permite representar al país en torneos internacionales).

“Lo más importante de esta actividad es que es beneficioso para la salud, lo digo por experiencia, porque te sientes más fuerte para soportar más tipos de retos”, comenta Lourdes, quien añade que empezó a correr bajo el influjo de su padre (Juan de Dios Aquino), un pionero en carreras por montaña.

Con la asistencia de vecinos de Milluni y de Lidia Huayllas, concejala electa de la urbe alteña, los 40 competidores de 33 kilómetros se ubican detrás de la cinta de partida. Con la cuenta regresiva dicha al unísono y el ¡arranquen!, un bloque avanza hacia los 5.435 de la cima del Chacaltaya.

Al ver el horizonte, da la impresión de que montaña está lejana. Por ello, pareciera inverosímil que estos deportistas logren la hazaña de llegar, al menos, a la mitad del recorrido, ya que después de pasar por un camino plano, en las faldas del cerro aparece una vía ascendente que se mezcla con piedras oscuras y filosas.

Hace un par de décadas, el Chacaltaya se ufanaba de ser el campo de esquí más alto del mundo. Por ello llegaban esquiadores de todas partes del orbe, lo que posibilitó que construyeran un funicular y un refugio.

Como consecuencia del calentamiento global, la nieve desapareció poco a poco, hasta que —a inicios de los años 90— el manto blanco dejó de cubrir esta montaña de la Cordillera de los Andes. No obstante, ha nevado en las recientes semanas, por lo que da la impresión de que este cerro hubiera recuperado su esplendor.

Cuanto más avanzan, el bloque de deportistas se va separando. Los más rápidos y resistentes se ubican adelante, mientras los otros no cejan en su intento por también llegar a la meta. La primera parte es subir un camino ondulante, que por momentos se interrumpe por nieve resplandeciente. Lo que para la mayoría sería una ascensión de horas, para estos guerreros es —o parece— una etapa fácil de lograr.

“Nuestra expectativa es que más gente se anime a correr en montaña. Queremos que no le tengan miedo a la montaña”, sostiene Choque. En esta etapa, al ver el paisaje que rodea la carrera, no quedan dudas de que más personas se animarían a engrosar la lista de competidores del skyrunning.

“Para mí, correr es el mejor deporte porque tienes libertad de acción de rutas, es económico, ya que sólo necesitas un par de tenis”, asegura Juan José Chávez, un ingeniero electrónico que, agobiado por el estrés laboral, comenzó con dos cuadras, continuó con cuatro, “de repente estaba corriendo dos kilómetros y sin darme cuenta hice más de 15 kilómetros”.

Cuesta mucho respirar cuando se asciende más de los 5.000 msnm, aunque como premio obtienen una vista privilegiada de nevados, lagunas y gran parte de La Paz y El Alto. La otra recompensa del esfuerzo físico es llegar al refugio, que tiene como vecinos una pirámide de metal y vidrio, además de una infraestructura antigua que ahora protege el mecanismo que hacía funcionar el funicular.

A pesar de ser una subida pronunciada, los competidores avanzan rápido y de repente se encuentran en la parte superior de uno de los picos del Chacaltaya. Es innegable sentir alegría al observar nieve en la montaña, esta mañana del 27 de marzo.

“En la cima se siente un ambiente único, es indescriptible, es como estar en el cielo. Me encanta experimentar ese tipo de sensaciones”, confiesa Lourdes, quien a pesar de su cansancio no deja de mostrar una sonrisa de satisfacción.

Como ocurre en varias etapas de la carrera, en la parte superior hay un equipo del Grupo de Rescate en Montaña Bolivia (GREM) que vigila que cada integrante de la competición se encuentre en buenas condiciones.

Lo que parece la cúspide es apenas el comienzo de los más de 5.400 msnm. Luego de pasar el punto de control, los corredores deben guiarse por unas banderillas rojas. En ese espacio no hay más sonido que el viento, que mueve la neblina para cubrir todo el cielo.

“Es una conexión con la montaña que no la encuentras en la ciudad. Tienes que estar en una cima para tener esa experiencia”, sostiene Yessica Vera, líder del club Jukumari Runners y una de las principales representantes de esta disciplina.

Al contrario de lo que se piensa, en la cima hay subidas y bajadas, donde los competidores dejan de correr para trepar o descender con cuidado, con tal de seguir avanzando, por entre rocas, piedras y nieve.

“Mi motivación es mi familia. Mi familia, mis niños, mi esposo, ellos. Siempre los imagino esperándome en la meta. Por eso tengo que lograrlo”, afirma Pamela Cusicanqui, una de las primeras competidoras en atravesar la parte más alta de la carrera.

Otro estímulo para continuar es el fondo, un cerro bañado con nieve, con el cielo completamente blanco. ¿Vale la pena? “¡Claro que vale la pena. Siempre!”, dice Juan José, quien da la impresión de haber empezado a correr en el cerro, pues además de su paso raudo, luce una sonrisa de satisfacción que sólo puede otorgar estar a esa altura.

“Siempre digo que mi mayor pelea va a ser contra el tiempo. Mi mentalidad ahora era ir y ganar”, comenta Fredy León, quien comenzó a correr a los 16 años, en competencias callejeras de cinco a 10 kilómetros. En esta ocasión, a sus 22 años, se convirtió en una especie de chasqui, que completó los 33 kilómetros en tres horas, 24 minutos y 25 segundos, récord en esta clase de pruebas.

Con una lluvia tenue, temperatura muy baja y barro que se queda en las zapatillas, cada uno de los corredores cruza la meta ubicada en Milluni. “Cruzar la meta significa muchas cosas, es cumplir un reto, haber pasado obstáculos. En la meta hay gente que te quiere y que quieres. La sensación de pasar la meta es muy linda”, dice Cristina Copa, primer lugar en los 33 kilómetros, categoría femenina.

Cada vez que algún corredor se acerca al final del recorrido, una campana lo hace saber al público, que aplaude cada llegada y cada abrazo que reciben de amigos o familiares, en un desafío a más de 5.000 msnm, donde siempre estará el hermoso Chacaltaya.

Los ganadores del Skyrunning Chacaltaya 2021

El sábado 27 de marzo se llevó a cabo el Skyrunning Chacaltaya. Con la participación de más de 140 competidores y la organización de Skyrunning Bolivia, ésta es la lista de los primeros puestos en las categorías 33 kilómetros, 18 kilómetros y ocho kilómetros:

Categoría 33K (varones)

  1. Fredy León Mamani (03:24:25)
  2. Javier Huanca Apaza (04:01:23)
  3. Ramiro Loza Herrera (04:03:35)

Categoría 33K (damas)

  1. Cristina Copa Zárate (05:03:41)
  2. Pamela Cusicanqui Olivares (05:17:56)
  3. Esperanza Callisaya Quispe (05:31:25)

Categoría 18K (varones)

  1. Milton Yujra Solares (01:47:35)
  2. Ronal Mullisaca Machaca (01:48:08)
  3. Rodrigo Botetano Aliaga (01:48:17)

Categoría 18K (damas)

  1. Carolina Sánchez Orihuela (02:33:08)
  2. Noemí Huanca Sosa (02:33:38)
  3. Esperanza Cruz Mollo (02:44:33)

Categoría 8K (varones)

  1. Ángel Rivera Roque (00:54:03)
  2. Danny Terán Ferrufino (00:54:36)
  3. Jhomar Blanco Zambrana (00:58:36)

Categoría 8K (damas)

  1. Cecilia Mamani Guaraya (01:07:54)
  2. Daysi Saavedra Mejía (01:08:22)
  3. Isabel Peñaloza Ortiz (01:10:48)