Juan Martínez Reyes

Marcia Batista Ramos es una escritora brasileña muy polifacética, pues ha incursionado en diversos géneros como la narrativa (cuento), el poético, y la minificción. Además ha escrito ensayos y artículos. Sus trabajos literarios están dispersos en varias revistas digitales, blogs y páginas web, uno de ellos es “Un jacarandá en la pandemia”, un microrrelato publicado en la revista “CO.INCIDIR 92”, cuyo texto nos lleva reflexionar sobre la contaminación ambiental.

Esta minificción consta de cuatro oraciones, cuya historia, a pesar de su brevedad, condensa una problemática latente en nuestro contexto, la contaminación aérea y acústica. Narrada a través de un narrador en tercera persona (narrador omnisciente), en tiempo pasado, Batista nos cuenta la historia de un jacarandá, un árbol que vive en medio de una ciudad caótica, debido a la alta contaminación, como se lee en el texto: “Cuando era pequeño lo llevaron a la avenida. Allí creció escuálido por el smog y por ruido de la movilidades, que no le daban tregua…”

En este microrrelato, de forma indirecta manifiesta el tópico de la pandemia, que está insertado en el título: “Un jacarandá en la pandemia”. Esto nos remite al contexto actual que todavía vivimos. En las siguientes líneas, la autora nos habla del silencio, posiblemente debido al detenimiento de la producción de las fábricas, principalmente de las petroleras que envenenan el aire. Esta inmovilidad de las industrias, conlleva a mermar la contaminación, no solo de la ciudad, sino del mundo: “Hasta que fue sorprendido por un silencio inusual, después, sintió el aire despejado y por primera vez, disfrutó de la lluvia que no cayó contaminada sobre él.”

Por otro lado, el silencio, también adquiere otro significado, la muerte. Ello debido a que la pandemia causó una gran mortandad a nivel mundial. Además, el confinamiento, no fue del todo malo, pues la naturaleza tuvo un tiempo de paz para volver a florecer, que este caso es representado por el jacarandá, como se puede ver en el texto de la última oración: “Su alegría fue tanta, que floreció antes de la primavera”. Este florecimiento es el renacer de la naturaleza, ante la destrucción del hombre, pues la flora y por qué no también la fauna, volverán a su equilibrio con el tiempo.

Para culminar, es preciso destacar la capacidad sintética, pues Batista, con pocas palabras nos va narrando una historia que nos lleva a tomar conciencia sobre nuestro actuar, en particular, la contaminación, que poco a poco va destruyendo la tierra. Además, nos manifiesta la importancia de la naturaleza en nuestra vida, en este caso, el de las plantas. De igual manera, es destacable la capacidad creativa de la autora, quien manejando un lenguaje sencillo nos mostrando un mundo sumido en el caos de la modernidad, a través de un jacarandá, pero que al final nos brinda un atisbo de esperanza.